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Fernando Mejía Barquera
¿Medios culpables? No sólo como informadores de un acontecimiento trágico, sino porque fueron mencionados en tres de las cartas cuya redacción se atribuye al ex subsecretario de Comercio, Raúl Ramos Tercero, los medios de comunicación ocuparon un lugar central en la atención pública durante el pasado fin de semana. El hecho de que junto con el cadáver de Ramos se encontraran seis cartas en la mitad de las cuales se hacía referencia al tema de los medios o a medios en particular -el caso del diario Reforma- provocó que diversos asuntos vinculados con el papel de éstos en la sociedad volvieran a ser objeto de discusión: la ética de los medios y los periodistas, la pertinencia o no de reformar la legislación sobre la materia, las posibilidades de defensa legal que tiene alguien afectado por una publicación o transmisión que considera injusta. Lamentablemente, la reapertura de esta discusión, no fue lo fructífero que sería deseable. Junto con opiniones guiadas por un esfuerzo propositivo y de reflexión se expresaron juicios matizados, en algunos casos por el apresuramiento, en otros por el coraje, y en varios más por un encono que, tratándose de familiares o amigos del doctor Ramos Tercero, puede resultar explicable pero no útil para un debate racional.
Lógica interna
Las cartas en las que Ramos Tercero se habría referido a los medios de comunicación son las dirigidas al director de Reforma, al cuñado del propio subsecretario y al senador del PAN Javier Corral Jurado. Entre ellas hay una lógica que las une. En la primera se reprocha al mencionado diario por la cobertura sobre el Renave. Se le pregunta al director, cuyo nombre no se cita: "¿Ustedes, su periódico, ante quién responden?". Pero la parte medular es en la que, después de sugerir que el presunto suicidio de Ramos Tercero se debería a la desesperación por no poderse defender de ataques periodísticos, se desliza la idea de una autoinmolación con propósitos redentores: "Mi sueño sería que de este grotesco episodio naciera en más mexicanos la decisión de que los medios de comunicación sean responsables ante la ley, como lo somos todos los demás... México, mi pobre país, no merece ya ningún poder ilimitado e irresponsable". En la otra carta se pide al señor José Luis Manquelli, cuñado de Ramos Tercero, que el documento dirigido al director de Reforma sea llevado no a ese periódico, sino a la revista Proceso "para su publicación", en lo que constituiría una clara descalificación al diario, pues se pondría en duda la posibilidad de que fuera conocida públicamente si se hacía llegar a su director. Finalmente, la misiva dirigida al senador Corral cierra el círculo. Ese legislador se ha distinguido por ser uno de los principales promotores para que se reforme la legislación sobre medios de comunicación vigente en México. Y porque buena parte de su trabajo como presidente de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados durante la LVII Legislatura se relaciona con la coordinación o el impulso a iniciativas de ley al respecto, se le lanza una exhortación para que continúe por ese camino.
¿Por qué los medios? Buena parte de las reacciones que respecto del tema de los medios se produjeron luego de conocerse las cartas atribuidas a Raúl Ramos Tercero tuvieron que ver más con la expresión de sentimientos que con la reflexión. El viernes 8, el titular de la Secodam, Arsenio Farell, culpó a los medios de haber realizado una campaña de "linchamiento" contra el doctor Ramos, situación que lo habría conducido al estado de depresión. Y un día antes, según consta en las notas informativas de varios diarios, algunos reporteros acosaron durante una conferencia de prensa al senador Corral Jurado y lo acusaron de "querer revivir la Ley Mordaza". En todas estas expresiones hay obvias incoherencias. El ahora difunto estaría culpando de su desgracia a Reforma. Es evidente que ese periódico incurre en actitudes que no se pueden compartir, por ejemplo, no suele reconocer errores o si lo hace no es en los términos que marca la Ley de Imprenta. Ese fue el caso de la publicación que se menciona en la carta hallada junto al cadáver del ex funcionario y dirigida al director de ese periódico. Pero ni Reforma ni otro diario hicieron una campaña de "linchamiento" contra Raúl Ramos Tercero. Más aún, la nota publicada en ese diario donde se destapó el asunto del Renave ha sido reconocida como un ejemplo de buen y profesional trabajo periodístico cuyas consecuencias no dañaron al país, sino permitieron descubrir anomalías en el seno del Renave. ¿Por qué las que se consideran cartas póstumas de Ramos Tercero se refieren de manera tan amplia al tema de los medios? Eso es algo que deberá aclarar la PGR sobre la muerte del ex funcionario. Porque la lectura de esos documentos no es unívoca, al contrario, admite interpretaciones. Y lo mismo pudieron ser escritos por alguien desesperado que de buena fe creyó ser víctima de los medios de comunicación, que ser redactadas bajo presión o escritas por alguien que desearía influir en el funcionamiento de los canales de información en el país o usarlos como pretexto para desviar la atención respecto de las causas que ocasionaron ese trágico acontecimiento
Fernando Mejía Barquera es periodista. Correo: mbarquera@latinmail.com |
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