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20 momentos de rock
Adrián Acosta Silva
El siglo XX le debe mucho al rock, a sus excesos, a sus muertos y a sus sueños rotos. Junto con la literatura y el cine, el rock y las drogas contribuyeron a crear el espíritu de una época que permitió a varias generaciones tratar de comprender, y soportar, el mundo y sus demonios. Con autores y grupos seminales que alimentaron y engrosaron las filas de una gran industria cultural, el movimiento del rock se extendió de la ribera del Mississippi y el centro de Tennessee hacia el mundo luego de la segunda gran guerra. De origen bastardo e incierto, el rock pronto se distinguió por su carácter popular, plástico y dúctil, capaz de absorber otros estilos y géneros musicales para transformarse y expandirse, una suerte de Leviatán cultural-musical que creció y se diversificó como ningún otro género. Pero también es indispensable considerar la ecuación rock/drogas para entender la "ideología" de un movimiento que pasó a formar parte del nuevo espacio público propio de nuestras modernidades centrales y periféricas, tempranas y tardías. Para construir un perfil aproximado de ese espacio en el siglo que termina el año que entra, propongo, de manera incompleta y arbitraria, y sin ninguna pretensión de exhaustividad, algunas frases y títulos de canciones del rock que dibujan parte de la sonoridad de nuestro tiempo. La selección es subjetiva y parcial, y está guiada simplemente por el gusto de quien esto escribe. A fin de cuentas, me apego religiosamente a lo que alguna vez Groucho Marx dijo a sus críticos: "Estos son mis principios. Si no les gustan... tengo otros"
"Lo último que recuerdo/ Es que corría a la puerta/Tenía que hallar el camino/ de vuelta a casa/ `Relájate`, dijo el portero de noche/ Estamos programados para recibir/ Puedes pagar la cuenta cuando quieras/ Pero nunca podrás marcharte", cantaban The Eagles, en "Hotel California",mientras flotaba en el ambiente "un dulce olor a colitas".
"Oh, he sonreído últimamente/ soñando en un mundo unido/ y creo que puede ser/ que algún día ocurrirá/ porque en el filo de la oscuridad/ viaja un tren de la paz", cantaba Cat Stevens en "Peace Train", antes de su conversión al islamismo.
"¡Oye!, he dicho que mi nombre es Disturbio/ Chillaré y gritaré, mataré al rey, insultaré a todos sus criados/ Pero, ¿qué puede hacer un chavalo aparte de cantar en una banda de rock and roll?/ Porque en la soporífera Londres no hay lugar para un luchador callejero/ ¡No!", cantaron, desafiantes, Jagger y los Stones en "Street Fighting Man".
"Siento tu cuerpo/cuando estoy en la cama/ hay demasiada confusión/ dando vueltas por mi cabeza/ y me fastidia tanto/ saber que aún arde la llama/ Señor, ¿por qué no puedo superarlo?/ ¿Cuándo aprenderé?", decía "Slowhand", Eric Clapton, en esa maravilla del blues que es "Old Love".
"El tiempo pasa, los amigos se van/ yo sigo adelante, pero nunca supe por qué/ sigo exprimiendo el sueño/ sigo intentando sobrevivir/ hasta otro día de soledad", cantaba una pasadísima Janis Joplin en "Kozmic Blues".
"La línea está trazada, la maldición echada/ el lento hoy será rápido mañana/ Igual que el presente mañana será pasado/ el orden se desvanece rápidamente/ y el primero hoy será el último mañana/ porque los tiempos están cambiando". Por supuesto, Bob Dylan en "The Times They Are A-Changin".
"Todo el mundo tiene un Cielo/ en el Hotel de Dios/ pero nunca verás garabateado en la pared del lavabo/ `Si quieres que Rosy te lleve al Cielo, llama al 686-844`", dice el blasfemo Nick Cave en "God`s Hotel".
"Tengo algo de whisky del cantinero/tengo algo de cocaína de un amigo", cantó el crápula Joe Cocker en"Guilty".
"Puedes decirle que soy fácil de encontrar/dile que hay un sitio bajo el puente de Abraham/ y cuéntale que hay oscuridad en los límites de la ciudad", canta Bruce Springsteen en "Darkness on the Edge of Town".
"Lo llenas/ estás al volante de tu Oldsmobile/ rodeando a tu chica con el brazo/ y bajas rápido por elboulevard/ Buscando el corazón de la noche del sábado", dice con su inconfundible voz aguardentosa Tom Waits en "TheHeart of Saturday Night".
"Este es el fin, hermoso amigo/ este es el fin, mi único amigo, el fin/ duele dejarte libre/ pero nunca me seguirás/ el fin de la risa y las suaves mentiras/ el fin de la noche en que intentamos morir/ este es el fin", cantaba Jim Morrison en la alucinante "The End", que después empleó con maestría Coppola en Apocalypsis Now.
"Páseme la botella, Sr. Jones/ Créame/ Ayúdeme a creer en algo/ Quiero tener alguien en quién creer", dicen en "Mr. Jones" Counting Crows, uno de los mejores grupos de rock de los años 90.
"Esa es la realidad/ El sueño terminó/ ¿Qué puedo decir?", sentenció John Lennon en "God", su himno agnóstico que sirvió para romper con el pasado mítico del rock.
"Bueno, él le disparó a cuatro hombres en un trato de cocaína/ Los dejó tendidos en un campo abierto/ Lleno de autos viejos con hoyos de bala en los espejos", canta tenebrosamente Neil Young en "Tired Eyes", pieza magistral de la historia del rock.
"Anhelaste el secreto demasiado pronto/ Llorabas a la luna/ Sigue brillando loco diamante/ Amenazado por sombras en la noche". "Shine on You Crazy Diamond", de Pink Floyd.
"La felicidad es un arma caliente", de Los Beatles, tal vez el mejor título de una canción en la historia del rock.
"No tienes que amarme/ sólo porque/ tú seas todas las mujeres/ que yo siempre he querido/ nací para seguirte/ cada noche/ mientras yo soy todavía/ los muchos hombres que te aman", escribe, a ritmo de poesía, Leonard Cohen en "You Do Not Have to Love Me".
"He pasado malos tiempos/ he apostado mal/ no he tenido tiempo para ir con el bolero/ porque me he tenido que curtir en la carretera". Van Morrison en "Hard Nose the Highway".
"Hola oscuridad, mi vieja amiga/ he venido a hablar contigo otra vez", cantaban Simon y Garfunkel en "The Sound of Silence".
"¿Dónde están esas tetas que tanto me gustan/ y mi pinche cerveza?/ Es lo que empecé a gritar, entonces oí ese sonido/ como una ramita quebrada, y arriba apareció el demonio", dice el ínclito Frank Zappa en "Titties & Beer".
Adrián Acosta Silva es profesor-investigador del Departamento de Ciencias Sociales y Jurídicas de CUCEA-Universidad de Guadalajara. |
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