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abanico ....
cine Minutos extremos Salvador Quiauhtlazollin
música Púrpura sinfónico Guillermo Vega Zaragoza
música Jeanette y Eblen Macari Saúl Toledo Ramos
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el santo oficio
Informe de ausencia
José Luis Martínez S.
Con infinita tristeza el cartujo dejó pasar la oportunidad de escuchar a Joe Satriani en el Auditorio Nacional. No puede entonces rechazar o suscribir la opinión de quienes sí vivieron el asombro de un músico impecable, sin embar-go, deplora la actitud del aguerrido crítico cuyo registro recorre minuciosa y puntualmente cada escala del concierto, siendo él un desertor. Fatigado, harto de los presuntos fuegos fatuos de Satriani y sus amigos -Jeff Campitelli y Stuart Hamm-, decidió emprender la retirada justo a la mitad del espectáculo y sustentar su bonita crónica en su pródiga imaginación y mínima -pero flamante- honestidad... EL GUITARRISTA NEOYORQUINO ejerció un absoluto poder de convocatoria no sólo con el público sino también entre la llamada prensa especializada.  | | Nailea Norvind | Todos los escritores de rock de la ciudad de México se reunieron esa noche en el Auditorio, afirma el sutil francotirador Fernando Figueroa al referirse a ellos en una columna tan interesante como críptica, cuya comprensión entretiene el desvelo del humilde monje... No es fácil, queridos cinco lectores, descubrir las claves del autor de Daño sabático, advertir a quién apunta su dedo flamígero cuando habla del exquisito perdonavidas o del ex radical convertido en publicista o del perenne promotor carente de aires de grandeza. Cómo diablos (perdón, Señor) se puede saber cuál de todos los críticos aludidos se empeña en ver siempre cascadas celestiales (y en su sano juicio) o quién, después de rasgarse las vestiduras, abjuró tajante y definitivamente del rock porque éste "ya no es contestatario". No es fácil en esta ocasión interpretar a Figueroa, y los rostros y los nombres y las actitudes acuden, sacuden y se confunden en el tortuoso pensamiento del amanuense... ¡Quién es quién, Dios mío!... HECTOR DE MAULEON se fue de Crónica, pero nomás tantito. La nostalgia lo atrapó en el umbral de ese periódico y lo hizo desistir de su apresurada y loca decisión. Abandonó, eso sí, la coordinación de Cultura y Espectáculos en el irrenunciable afán de explorar otros caminos y documentar casos -como el de La Loba en Chimalhuacán- donde pueda desplegar sus excelentes dotes de narrador... Una sabia decisión, sin lugar a dudas, la del querido Héctor, sobre todo considerando la vieja sentencia: de los arrepentidos quiere Dios... Y más aún si el arrepentimiento llega fast track... ¿COMO DESCRIBIR LO indescriptible, amadoscinco lectores? Cómo acercarse a un suceso como la inminente boda de Daniel Ki-ko Bisogno, quien en un alarde de originalidad le propuso matrimonio a su novia en una emisión de Ventaneando... El trapense alista su atuendo de gala -un hábito muy mono, por cierto- para asistir de incógnito al acontecimiento con el cual el putativo hijo de Pati Chapoy buscará instalarse en el camino de lo políticamente correcto y olvidar otros, clandestinos e impronunciables amores... EL GESTO DE Kiko Bisogno en Ventaneando fue verdaderamente sorprendente, conmovedor e inédito. Eso de volver tan público algo tan íntimo no lo hace cualquiera, acaso Javier cuando  | | Lucía Méndez | le entregó el anillo de compromiso a Paty Manterola en el programa de Cristina, o Eduardo Santamarina cuando hizo lo propio con Itatí Cantoral en Otro Rollo, o Rodrigo Vidal al declarársele a Nailea Norvind a través de TVynovelas, o El Borrego cuando alquiló una avioneta para dibujar en el cielo el "Te amo, ¿te quieres casar conmigo?" con el cual conquistó un instante -uno solo- el voluble corazón de Marichelo y capturó la atención de los medios afines a Televisa, o recientemente cuando gritó sus intenciones nupciales a su actual novia en pleno espectáculo de Sólo para mujeres; micrófono en mano descaró sus sentimientos y logró el anhelado sí ante la cerrada e inolvidable ovación de los presentes... TERMINO LA RELACION de Ellen DeGeneres y Anne Heche, una pareja admirada por la hermandad. Ellas no ocultaron su amor detrás de una supuesta amistad, no apostaron por la hipocresía ni tuvieron miedo a las habladurías y los prejuicios, como sucede -quizá justificadamente- en la farándula mexicana, donde la enorme comunidad gay habita el clóset y los medios insisten en preguntarles a los hombres por sus novias y a las mujeres por sus galanes cuando todos conocen la realidad de sus preferencias... ADMIRABLE LA VALENTIA de Raúl Velasco en TVshow, donde César Racine fue nombrado director en sustitución de Elvira Gómezturja... El anacrónico ex conductor de Siempre en domingo descubre la intimidad de las estrellas, los secretos celosamente guardados durante muchos años. Como el romance entre Lucía Méndez y Emilio Azcárraga Milmo (del dominio público, por otra parte), quien exigía para ella todos los privilegios, atendidos irremediable y mansamente por sus subalternos, entre ellos el propio Raúl. "Cuando Lucía comenzó a andar con el patrón -dice-, al pobre de Valentín Pimpstein, quien la hizo reina de las telenovelas, fue y lo grilló y por poco y lo corren, él vino a quejarse: ¡mira lo que hizo!, decía... Luego viene Lucía conmigo: dice Emilio que me des los temas que yo quiera en Siempre en domingo porque me limitas mucho. ¿Pues cuántos quieres? Pues tantos... Y se los di, ¡y bajó el rating!"... Y por ahí continúa el buen Raulito, con sus extemporáneas -como él- revelaciones... QUERIDOS CINCO LECTORES, con la melancolía de la cuenta regresiva El Santo Oficio los colma de bendiciones. Que el Señor esté con ustedes. Amén
José Luis Martínez S. es editor de "Tendencias", de Milenio Diario.
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