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Marina Robles

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Caminando sin recuerdos

Marina Robles

Foto: Interviú

Aunque los avances en relación con el Alzheimer parecen alentadores, el uso de las nuevas propuestas o medicamentos están todavía restringidos a experimentación.

Entre las múltiples publicaciones que surgen del tema, una de las más alentadoras fue publicada por la Escuela de Medicina de Harvard donde los avances documentados son en relación con la predicción del mal. Esto permitirá, según los investigadores, distinguir entre gente con problemas "normales" de memoria y aquellos cuyos problemas pueden evolucionar en Alzheimer.

Al igual que la frustración de quienes conocemos gente en esta circunstancia, los médicos opinan que la principal que viven ellos es no poder brindar ningún tipo de ayuda a la gente ya diagnosticada porque se hace una vez que el mal está muy evolucionado y es justo aquí que identifican el valor de un diagnóstico temprano para cambiar los rumbos del problema.

Para lograr esto han venido experimentando con distintos dispositivos para medir y revisar periódicamente el estado de algunos puntos del cerebro. Se cree que este tipo de exploraciones que permitirían el diagnóstico, facilitarán también determinar la eficiencia de los tratamientos que se usen.

En el estudio, el equipo de investigadores dio seguimiento por tres años a un grupo de 119 personas: 24 sin problemas de memoria; 79 con problemas medianos y 16 con inicios de Alzheimer.

Utilizando imágenes de resonancia magnética pudieron identificar cambios iniciales cerca del hipocampus, órgano del tamaño de un frijol ubicado a la mitad del cerebro, arriba de la espina dorsal. El área medida se conoce como "cortex entorhinal" y se identificó que en aquellos que desarrollaban Alzheimer era 37% más chica. Esta zona está involucrada en la recuperación de los recuerdos, justamente uno de los hilos de pérdida de pacientes con la enfermedad.

Otra área al parecer involucrada y que se daña progresivamente en los alzheimerianos, llamada "sulcus temposuperior", parece necesaria para retener información pendiente de procesar, como una especie de libro de notas de información reciente. El daño a esta área aparentemente altera la capacidad de atención y la memoria normal.

Estos estudiosos opinan que una vez que estas partes empiezan a deteriorarse se da una reducción en una banda de tejido (gyrus cingulatoanterior) que se encuentra ligeramente arriba del hipocampus y está conectada por una gran cantidad de nervios al frente del cerebro donde se toman decisiones de organización y planeación. Esto tiene importante conexión con la confusión y la incapacidad para planear que se presenta como segundo síntoma en el Alzheimer, siguiendo a las dificultades de la pérdida de la memoria.

Los investigadores creen, y esto constituye uno de sus retos a comprobar, que la gente cruza la línea entre los daños a la memoria y el Alzheimer cuando la pérdida de células cerebrales se expande a la zona del "gyrus cingulatoanterior".

Este tipo de nuevos avances relacionados al monitoreo de algunas zonas del cerebro pueden ayudar a determinar cómo se extiende el mal e identificar con gran precisión qué gente con problemas de memoria se encamina a un problema de Alzheimer y quién no. Desafortunadamente la combinación de pruebas que se identifican necesarias para lograrlo es aún muy costosa.

Inicialmente se pensaba que podría llegar a tenerse elementos para el diagnóstico comparando gente con o sin problemas de memoria y gente con Alzheimer; sin embargo, el asunto es más complicado que eso pues hay gente que no desarrolla el mal aun con problemas de memoria. En este estudio de 79 personas con problemas de memoria, sólo 19 desarrollaron Alzheimer. Aunque no es victoria para los desmemoriados y sí más complicación para los estudiosos de este problema, puede representar cierto alivio a eternos olvidadizos de los compromisos cotidianos

Marina Robles es maestra en Ecología Marina por el CICESE y Fellow del Programa LEAD-México. Actualmente estudia el doctorado en Ciencias en la UNAM.

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