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Viejos los cerros...
Los Jubilados, nuevo disco, nueva gira

Oscar Franco

"Las entrañas del feeling"

Proceden de la exuberante historia de tantas célebres orquestas. Son nueve veteranos santiagueros que se agruparon en 1994 para seguir sacándole jugo a sus sabrosas vidas y para que los rapaces de ahora vean cómo se toca el son. Los Jubilados bullen con el honesto sabor de la autenticidad. Sin glamour, sin poses, son el alma de la madera pura, de la cuerda y del metal sin maquillajes. Son la voz emotiva que emiten las entrañas del feeling, pues tuvieron por escuela el barrio y la pasión.

Vía telefónica, desde la célebre Casa de la Trova en Santiago de Cuba, Mario Carcasés y Juan Gualberto "Bebeto" Ferrer, director de la banda y primera voz, respectivamente, señalan que am-bos concidieron en El Cubanero, uno de los grupos más importantes de la región oriente de Cuba: "Entré a ese conjunto en el cuarentisiete", comenta Bebeto. "Ahora ya tengo diez años de jubilado".

Mario recuerda que hace seis años Bebeto fue a visitarlo: "Comenzamos a conversar. Yo le dije, `Bebeto, vamo`a hacer un conjunto, chico, para no quedarnos solo en la casa, porque nos podemos enfermar de estar sentados y no hacer nada`". Bebeto explica: "Formamos el grupo para no volvernos viejos, para eso y para que no muera el son. Por ello, ahora nos dedicamos a ir metiendo juventud".

En efecto, invitan a participar con ellos a músicos de más lozanía y con talento innegable, a los cuales transmiten su legado. Al preguntarle a Bebeto por esta nueva visita a nuestro país, exclama: "¡Chico! ¡Pues que me han quitado cinco años de encima!". Y acto seguido recuerda feliz sus experiencias en Cancún, en Aguascalientes, en el Teatro Juárez de Guanajuato, en Oaxaca, en el Bajío. Están tan emocionados con la idea de tocar nuevamente en la capital de nuestro país como los mismos mexicanos por verlos llegar y prender candela con el Sonido La Changa (18 de agosto), en el Salón 21 (19), La Bodega (23), el Faro de Oriente (25), el Hard Rock Live (26), además de sus presentaciones en Puebla (20), Cuernavaca (22) y Guadalajara (24). ¡Todo ello en una semana! Son sangre joven en cuerpo avezado.

Fuerza y sentimiento

"Son sangre joven en cuerpo avezado"
Foto: Eniac Martínez

¡Oyeme Cachita! (Corason, 2000) es el disco que Los Jubilados vendrán a presentar a México a partir de mañana. Segundo en su discografía, esta obra es extraída de la misma mina de donde brotan otras leyendas y tesoros caribeños que los piratas no han enterrado del todo. Es una oferta diferente a lo habitual, con un contenido neto de 13 temas clásicos en la historia sonera de Santiago, mismos que Los Jubilados ejecutan con más fidelidad a su propio estilo interpretativo que a las versiones comerciales. En este álbum se entregan con tal fuerza y sentimiento que el tiempo no puede menos que detenerse y bailar con ellos. Responden que este disco en nada es inferior a Cero farandulero, con el cual ganaron el Premio Especial Cubadisco el año pasado. Consideran que se mantienen al mismo nivel, si no es que hoy están mejor.

Lo cierto es que se trata de un disco que expresa con alegría la emoción de un racimo de ricas experiencias. Así como se añora el sol de la infancia y la calle con sus paredes escarapeladas, los sentidos buscan esta música que guarda la belleza de un raro objeto. Son los ritmos que acompañaron el meneo y el vaivén de los guapos zapatos de nuestros abuelos, en México, en La Habana, en el Salón Los Angeles o en el Tropicana. Es guaracha, poesía de bolero, afroson, ingenio y sutil picardía que no quiere, no debe, no puede desaparecer.

Las estrellas se asoman sobre la bella isla y ellos tienen que irse ya, a prenderle música a la noche. Pronto los tendremos de nuevo entre nosotros. Vivamos la experiencia. Son algo que hay que presenciar y gozar. Se enchina la piel al verlos comerse el escenario y sus alrededores. En los versos de su canto, nos asomamos a la mocedad del siglo que dejamos ayer y la vemos de nuevo a través de los ojos de unos guapachosos viejos, que el Cielo los conserve

Oscar Franco estudió traducción en la UIC.

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