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el revés de la trama

El mundo es una marca
Status mata rollo

Edgardo Bermejo Mora

"Un ramillete de marcas internacionales,
apellidos de nuestro tiempo"
Foto: El País 20 años

A fin de cuentas, la historia del capitalismo del siglo XX y su corolario finisecular al que solemos reconocer con el nombre de la globalización se pueden resumir en un ramillete de marcas internacionales, mayoritariamente occidentales o japonesas, que se han impuesto en el imaginario consumista de las sociedades contemporáneas y son los verdaderos nombres y apellidos de nuestro tiempo.

Una encuesta aplicada entre 82 mil consumidores de la región del sudeste asiático por Reader`s Digest demuestra con implacable contundencia el triunfo de unas pocas marcas de productos que los encuestados en Taiwan, Singapur, Malasia, Tailandia, Filipinas y Hong Kong reconocieron como sus favoritas al instante y sin necesidad de que nadie se los recordara, lo cual no ocurrió cuando se les preguntó por los nombres de los presidentes de dichos países, o los colores y símbolos de sus banderas.

Con algunas ligeras variantes en cada uno de estos países, el resultado a nivel subcontinental demuestra que los millones de dólares que las grandes firmas internacionales invierten a diario en publicidad y mercadotecnia no son en vano, y que la fuente principal del consenso contemporáneo no lo encontraremos en sofisticados valores políticos o religiosos, sino en la simpleza uniformada de un puñado de nombres y marcas que a todos nos resultan familiares e incluso juzgamos como nuestros "favoritos", aunque no necesariamente se tenga acceso a dichos productos cuyo "prestigio" termina por imponerse sobre su precio: el inefable "estatus" que mata rollo y cartera.

De esta manera, los asiáticos de la región del Pacífico reconocieron como su auto favorito al alemán BMW, no obstante que sólo uno de cada 20 de ellos que posee un automóvil tuvo el dinero suficiente para adquirir dicho auto, que en Singapur puede llegar a costar el equivalente a 750 mil pesos mexicanos.

Del mismo modo eligieron como su hotel "favorito" al Hilton, más por el nombre que deslumbra y no tanto por haberse hospedado alguna vez en dicha cadena estadounidense de hoteles de lujo.

La computadora que resultó más mencionada y, por lo tanto, se hizo acreedora al título de "Gold Super Brand" fue Acer, con excepción de Singapur que se inclinó por Compaq; en tanto que el teléfono celular más mencionado fue el europeo Ericcson, con excepción de Filipinas donde ganó Motorola. La japonesa Sony arrasó sin contrincantes en los rubros de televisión, videocasetera, reproductoras de CD y del innovador DVD, sólo con algunas excepciones locales que le concedieron el título de favorito a Panasonic.

Canon gana por unanimidad para el caso de las cámaras fotográficas y las digitales, en tanto que Sony reaparece como favorito en las cámaras de video. Para el caso de los relojes Rolex triunfa en tres países, Casio en dos, y Citizen en uno; mientras que Mont Blanc y Parker encabezan a las marcas de plumas finas. Lavadoras, refrigeradores y hornos de microondas son liderados por General Electric, National y Mitsubishi.

Aun la pureza bucólica del agua se ha ganado una distinción de marca, a tal grado que pronto veremos a algún suizo ambicioso reclamando su denominación de origen: el agua de nuestro tiempo es Evian y, por supuesto, el refresco universal que se impuso sin problemas es la Coca-Cola.

Los productos de consumo diario no gozan de menos unanimidad internacional. Marcas y nombres que se les encuentra en el supermercado más grande o en la tienda de la esquina, que se les anuncia por televisión en todos los idiomas posibles y que siempre aparecerán como portadores infalibles de la felicidad, el éxito y la armonía familiar.

Para el caso del té, Lipton no tiene rival entre los sudasiáticos; lo mismo ocurre con el café soluble, donde Nescafé reina a sus anchas; y con el cereal, donde Kellogg`s no tiene rival.

La sopa favorita de la aldea global es la Campbell`s; la leche consentida es la Carnation; y el caldo de pollo en cubitos es territorio gobernado por Knor.

No hay lugar para la disidencia consumista en este gran supermercado global en el cual vivimos: la pasta de dientes favorita es la Colgate; Palmolive, Pantene y Clairol se imponen en el rubro de shampoo; como ocurre con Avon y Revlon en los cosméticos, o Nestlé y Gerber para la comida de bebés, a cuyos productos para su cuidado y atención Johnson & Johnson es la marca favorita de al menos 200 millones de habitantes que moran en este lado del mapa.

Ocurre también que la dipsomanía tiene uniforme global: Johnnie Walker es la marca favorita para el whisky en el sudeste asiático, con la honrosa excepción de los malayos que eligieron al Chivas Regal. En el vodka, sin embargo, no hay nadie que pueda desafiar a Absolut, como ocurre también con el brandy donde la francesa Hennesy es líder.

Así las cosas, un remedio efectivo contra todo síntoma de falta de pertenencia al mundo o contra algún atávico complejo de exclusión será tomar nota de esta lista y seguirla al pie de la letra a la hora de pasarse por el supermercado

Edgardo Bermejo Mora es escritor y periodista.
Correo: edgardobermejo@yahoo.com

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