etcétera el país el mundo dinero columnas
águila y sol gente ciberia medios
ensayos libros cultura espectáculos
etcétera

dinero


Más sobre la
población y su control

Ricardo Becerra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cuentas claras


Maribel Ramírez

Fox mira hacia el sur o echa el ojo 30 años adelante

Vicente Fox
Foto: Alfredo Estrella

Nuestro presidente electo Vicente Fox fue muy cuidadoso de no ir primero al vecino país del norte. Tenía claro que de haberlo hecho, de facto se hubiera profundizado su imagen inclinada hacia la derecha y le hubieran tildado por lo menos de neoliberal y de hacer evidente su entrega y reverencia hacia Estados Unidos. Por el contrario, la estrategia de acudir primero a los países sudamericanos del Mercosur e instarlos a que aprovechen México como vehículo de entrada hacia el mercado más grande del mundo, le podrá redituar no sólo en favor de una imagen más equilibrada, sino que le rendirá frutos en pro de un liderazgo internacional en cuanto asuma el poder.

Ya se verá si esa postura de unidad asumida ante los latinoamericanos la sostiene el próximo mandatario mexicano ahora que vaya a Estados Unidos y Canadá y se reúna con las autoridades de esos países.

Porque a las naciones del Mercosur ya les dio un sí inmediato ante la invitación expresa de iniciar pláticas para un tratado de libre comercio con México. Está bien si se considera que ese bloque de países representa un mercado de 210 millones de consumidores y un PIB global superior a un billón de dólares. El problema surgirá cuando necesite definirse cómo le hará nuestro gobierno para ofrecer similares o las mismas canonjías de intercambio comercial con ese bloque al que ya ofreció a los estadounidenses.

O será que Fox ya está perfilando a México dentro de todo un bloque comercial latinoamericano y, por qué no, continental, porque eso pueden significar sus palabras de "echar la mirada hacia 20 o 30 años de distancia hacia delante".

 

Señales de sobrecalentamiento

Bolsa Mexicana de Valores
Foto: Juan Carlos Rojo

Los indicios de que en México se esté presentando un crecimiento económico más allá del permitido por la propia capacidad productiva del país, es decir, lo que se llama sobrecalentamiento de la economía, son cada vez más evidentes.

Inicialmente, las estimaciones del crecimiento económico oscilaban en 4.5% para el año 2000. Poco a poco, conforme se han visto las cifras de los primeros meses, los pronósticos se han ajustado a la alza, sobre todo después de ver que en el primer trimestre la producción creció a un ritmo anualizado de 7.9%, y que el esperado enfriamiento entre abril y junio parece que no llegó.

El consumo privado creció 9.2% entre enero y marzo, y para el segundo trimestre el propio banco central ha adelantado una expansión similar.

Esta semana, especialistas del estadounidense JP Morgan ajustaron su estimación de crecimiento anual en México de 6.5 a 6.9%. Los españoles de Santander-Serfin hicieron lo propio calculando una expansión de 6.5 en vez del 5.6% originalmente previsto.

La estimación de Hacienda es de 4.5%, pero el mismo Banco de México la refuta y calcula que la expansión será de entre 5 y 6%. Todo estaría bien si esos aumentos no fueran en contra del objetivo de alcanzar una inflación de 3% en el año 2003.

Y ante ese riesgo el más preocupado es Banxico, que ve que esos indicios le pueden echar a perder lo avanzado en el control de precios. Por ello es que ha buscado por todos los medios aumentar sus herramientas para restringir la liquidez de dinero y evitar esa expansión económica inflacionaria. El problema es que sus métodos son insuficientes.

Por eso es que el organismo monetario ha clamado por ayuda ante la Secretaría de Hacienda para que le eche una mano y ahora sí -ya pasadas las elecciones- le apriete el cinturón al presupuesto. La cuestión es que los hacendarios hacen caso omiso y se muestran seguros de que no pasará nada.

La bola pasará al próximo equipo gubernamental que en su primer presupuesto del 2001 tendrán que ser coherentes con la situación y planear austeridad. La duda es si podrán aguantarse las ganas de expandir el gasto para cumplir promesas de campaña

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores