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la granja
Raúl Trejo Delarbre
1 ¿Caudillismo? Los temores ante la posibilidad de que Vicente Fox ejerza un liderazgo autoritario -de proporciones abusivas similares a las que han perpetrado Fujimori en Perú y Chávez en Venezuela- han suscitado numerosos comentarios. La cantinela favorita en los partidos que serán oposición en el próximo sexenio y de numerosos comentaristas ha sido en torno al presunto caudillismo que pudiera desplegar el todavía candidato presidencial electo. El comportamiento del licenciado Fox ha dado pie, en parte, a esa desconfianza. Su campaña electoral lo presentó más como salvador que como gobernante. El entusiasmo de algunos de sus seguidores se relacionan más con un arrobo mesiánico que con la adhesión a una causa política. La posibilidad de un liderazgo caudillista tendría que mantener alerta a la opinión crítica y, desde luego, a los partidos, incluyendo al PAN. Sin embargo, hasta ahora el desempeño de Fox, desde la noche del 2 de julio, ha sido tolerante y conciliador. Más aún: las únicas propuestas para acotar al Poder Ejecutivo están surgiendo de su equipo de trabajo y no, como sería de esperarse, de otros partidos.
2 Controlarlo
El pasado lunes 24 de julio, en la presentación del grupo que diseñará la agenda política del próximo gobierno uno de sus coordinadores, Santiago Creel, se preguntó y contestó: "¿Queremos seguir teniendo un Presidente que decida todo? ¿Qué controle metaconstitucionalmente, en los hechos, a los demás poderes? Yo creo que eso ya se acabó y me parece que eso será una oportunidad para los grupos parlamentarios de poder acompañarnos en algunas de las reformas que van en ese sentido. Los incentivos son que esos poderes constitucionales sean efectivos." Hacer efectivos a los poderes de la Unión. La referencia eficientista parece chocante, pero el meollo de esa oferta tendría que desentumecer a los partidos, aún entre el estado de shock y el pasmo político después de las elecciones. Controlar al Presidente implica reformas capaces de fortalecer a sus contrapartes en los poderes constitucionales. Ahora, falta que los partidos -todos ellos- se den cuenta de esa oportunidad.
3 PRD, como el PRI
Mientras tanto, los partidos tratan de resolver sus crisis internas con medidas burocráticas. La comisión de ex presidentes que el PRI designó para preparar una aún incierta asamblea nacional fue antecedente del consejo político consultivo ampliado que el PRD acordó en un intento de conciliación entre las agresivas corrientes que lo integran. Cada uno de esos dos partidos elude el diagnóstico crudo y sincero del fracaso del 2 de julio y la renovación profunda que quizá podría salvarlos del colapso. Ninguno de ellos quiere. El PRI sigue supeditado a la tutela del actual Presidente de la República, a quien los dirigentes partidarios van a consultar cada vez que toman una nueva decisión. A ese paso se sumirán en una profunda ineficacia, o volverán improductivo al gobierno actual en los cuatro meses que aún tiene por delante. El PRD se mantiene hipotecado a la figura, con todo y resabios e inercias, de Cárdenas. En el consejo nacional que celebraron el fin de semana pasado, los dirigentes de ese partido despotricaron unos contra otros, se exigieron renuncias mutuas, se amenazaron con un nuevo encontronazo cuando realicen su próximo Congreso, se descalificaron. Pero nadie habló de su candidato presidencial como una figura que, a estas alturas, al PRD le cuesta más de lo que le reditúa. Esa autocrítica está muy lejos de las capacidades del PRD.
4 Mujeres, mujeres
Para Germaine Greer, matriarca del feminismo en los 70, el futuro de la humanidad lo harán las mujeres. "Es que los hombres son unos inútiles -le dijo la semana pasada a la corresponsal de El País que la entrevistó en Inglaterra-. Yo misma he vivido siempre con varones que podían haber sacado mucho más partido de sus cualidades y no lo han hecho. De haber aplicado el mismo esfuerzo que dedican al futbol a su intelecto habrían redactado una nueva Constitución." A ver, a ver. ¿Quién puede asegurar que para meter un gol extraordinario se necesita menos intelecto que para escribir una Constitución? Una discusión así no promete nada bueno. A Ms. Greer no parece molestarle la limitación varonil para desplegar mejor las cualidades intelectuales, sino la pasión por el futbol. Sus hombres, dice: "No tenían nada de tontos, y no es que no les quisiera. El problema son sus pequeñas obsesiones, que les sumergen en su mundo, ya sean los ordenadores o el deporte". ¿Pequeña obsesión el futbol? ¿Pequeño el mundo de las computadoras? Lo que pasa es que a Mme. Greer no le gustan las obsesiones de los señores. Pero soslaya que, por encima de patadas deportivas y obcecaciones cibernéticas, si algo perturba, fascina e incluso aturde a la enorme mayoría de los hombres, son las mujeres. Hace 30 años ella escribió un libro titulado El eunuco femenino. Su nueva obra se llama La mujer completa. Cuando la señora Greer dice que el futuro del mundo está en las mujeres, tiene algo de razón. Acierta exactamente en 50%.
5 Cuatro palabras No lo sabemos de cierto, pero imaginamos algunas cuatro palabras que don Fernando Marcos habría dicho ante las aprensiones de Ms. Greer. En febrero de 1990, la periodista Alicia Arredondo, del suplemento "Política" de El Nacional, le preguntó a Marcos si el futbol es el opio del pueblo. "De ninguna manera porque el opio relaja, adormece -replicó el cronista-. El futbol desinhibe, recrea al hombre de sus problemas, destaca los instintos de lucha". ¿Cómo le gustaría que dijera su lápida?, interrogó la periodista. "No me preocupa el epitafio por una razón: sería el único que estaría totalmente imposibilitado para leerlo". Pero aventuró un par de ellos, comenzando por el siguiente: "`Aquí yace y yace bien, él descansa y yo también`, éste lo firmaría mi mujer". Su esposa se le adelantó hace algunos años, pero entre los epitafios posibles se encuentra la frase que nuestro colega Fernando Mejía Barquera registró una vez que varios jóvenes se dirigieron al comentarista deportivo: "Don Fernando: `Es usted un chingón`". En cuatro palabras Correo: rtrejo@etcetera.com.mx |
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