etcétera el país el mundo dinero columnas
águila y sol gente medios ciberia
ensayos tianguis libros cultura
espectáculos etcétera
espectáculos

abanico
....

el santo oficio
Amores definitivos
José Luis Martínez S.

cine
Misión: ¡Dinosaurio!
Salvador Quiauhtlazollin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cine

Objeto perturbador

Myrna Díaz Infante M.

"Un angustiosos universo
siempre a punto de explotar"

Amores perros (1999), película mexicana de Alejandro González Iñarritu y guión de Guillermo Arriaga, es un objeto perturbador alejado de la tendencia light de algunas propuestas recientes del cine mexicano. Presentada en el Festival de Cannes 2000, gana el "Gran Premio por el Mejor Largometraje de la Semana de la Crítica" que otorga un jurado de más de tres mil críticos y con una participación de mil 200 filmes. Basado en la reacción del público es distinguida, también, con el premio "Rail D`Or" por parte de los ferrocarrileros franceses.

Un choque posibilita el encuentro de los protagonistas y aparece como detonante para contar tres historias de vidas agotadas y maltratadas por traiciones, amores frustrados o destinos incontrolables: un triángulo amoroso entre hermanos, un hombre que deja a su esposa e hijas por una modelo y un matón a sueldo que antes fue guerrillero y para serlo abandona a su hija. Una historia general de donde salen otras para entrecruzarse pero siempre con la presencia de perros: el Cofi, la Richi y los de "El Chivo".

Disertar en torno a la vida humana es también contar la historia de los perros como simbiosis y simbolismo inquietante que crea el ambiente de tensión de la narración. El desangrado pegajoso de el Cofi, el acorralamiento de Richi bajo el piso de madera, el destazamiento de los perros de "El Chivo" son situaciones que en paralelo viven los protagonistas y amos de estos animales. Los hombres se convierten en perros y éstos en seres trágicos con un destino marcado por la casualidad. Los caracteres se trastocan para ser llevados a un angustioso universo donde todo contacto, tanto humano como animal, es fuente de violencia, fricción y peligro siempre a punto de explotar. La cotidianidad desnuda de los protagonistas se instala en un mundo de terror, donde el deseo callado de un mejor vivir los lleva a cometer actos de supervivencia, que como impulso y por azar, modificará sus vidas.

La cámara de Rodrigo Prieto como personaje voyeurista que observa todo lo que ocurre como él mismo señala, el ambiente creado por el diseño de audio de Martín Hernández, el vestuario de Gabriela Diaque y la música de Gustavo Santaolalla definen con mayor precisión esta historia de dolor y desgarre humano, de mexicanidad

Amores perros. Dir. Alejandro González Iñarritu. Con: Emilio Echevarría y Alvaro Guerrero, entre otros.

Myrna Díaz Infante M. es periodista cultural.

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores