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teatro

Entre mujeres rusas

Guillermo Vega Zaragoza

Foto: Araceli Herrera

Sin duda, el medio tono teatral es el más difícil de alcanzar, desde que lo desarrolló y perfeccionó Anton Chéjov. Pero si es difícil conseguirlo al escribir una pieza, lo es aún más al ponerla en escena, pues se corre el riesgo de que una mala actuación dé al traste con la tenue línea que separa al drama del melodrama.

Este es el caso de El cumpleaños, de Ludmila Petruchevskaya. Nacida en la cúspide del terror estalinista, la Petruchevskaya se ha encargado de mostrar en sus obras la angustia moral y las duras condiciones de la sociedad rusa bajo el régimen comunista.

La trama de El cumpleaños es mínima. Smirnova ha planeado una fiesta para festejar su cumpleaños, pero la cancela porque su padre se enfermó y tuvo que llevarlo al hospital. Cuando se dispone a dormir llama a su puerta Polina, quien está buscando a su marido, que además es compañero de trabajo de Smirnova. Comienzan a beberse la botella de Cinzano que ha traído Polina, hasta que llega Rita, amiga de Smirnova, quien no se ha enterado de que se canceló la fiesta. Platican, se emborrachan, destrozan al prójimo, se destrozan entre ellas, se siguen emborrachando, se revelan las bajezas que han cometido, hasta que llega Valentín, ex amante de Smirnova, quien también empieza a tomar y se pone a tocar la guitarra y cantar. Fin de la obra.

La premisa de tres mujeres borrachas podría ser suficiente para una desaforada comedia, pero no es el caso si se trata de tres mujeres borrachas y además rusas. En el escenario prácticamente no pasa nada. Las mujeres deambulan erráticamente. Lo que dicen es patético: vidas miserables, destrozadas, amargadas, mediocres, que soportan los convencionalismos más imbéciles con tal de alcanzar la aceptación en una sociedad que se resquebraja.

La obra es impecable en ese sentido, pues muestra la angustia existencial de las mujeres rusas de antes de la caída del comunismo. Pero la fuerza del planteamiento se desploma con las actuaciones. El público se ríe donde no debería hacerlo, pues la interpretación de las actrices se orienta hacia el tono irónico, en lugar de mantener el tono medio que demanda una obra como El cumpleaños

El cumpleaños. Dir. Ylia Popesku. Con: María Inés Pintado y Regina Kuri, entre otros. Foro Shakespeare, Zamora 7, col. Condesa, martes a las 20:30 hrs.

Guillermo Vega Zaragoza es escritor, periodista y profesor universitario. Correo: gvegaz@hotmail.com

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