etcétera el país el mundo dinero columnas
águila y sol gente medios textos
ciberia ensayos libros cultura
espectáculos etcétera

dinero


La inversión electoral
Ricardo Becerra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

cuentas claras


Enrique Contreras Montiel

Vicente Fox
Foto: Contraluz

Piedras en el camino

El recorrido de la promesa electoral a la realidad tiene muchas piedras. El presidente electo Vicente Fox tiene ahora la difícil tarea de adecuar las promesas de campaña a la realidad y convertir el resultado en su programa de política económica. Su primer reto es responder a los intereses reales y a los electores que lo llevaron al triunfo. Destaca, en ese sentido, que del total de los electores mexicanos que emitieron su voto, según los resultados de las encuestas de salida, mayoritariamente los jóvenes (18 a 30 años) sufragaron en favor de Fox, quienes en anteriores elecciones se habían caracterizado por la apatía. De ahí que su promesa de crear más de un millón 300 mil empleos al año esté en los primeros lugares de la lista de promesas por cumplir.

 

Dando y dando

Foto: Araceli Herrera

Por lo pronto, la cúpula empresarial ya hizo su lista de peticiones a Fox, entre las que destacan: una reforma fiscal integral; apertura a la inversión privada en áreas restringidas al sector público, principalmente la electricidad y la petroquímica, y una política industrial de apoyo a la micro y mediana empresas, incluso hasta hay quienes reclaman para su sector a la Secofi.

El candidato electo manifestó que uno de los medios para despetrolizar la economía será a través de la reforma fiscal, ampliando la recaudación de 11% del PIB hasta alcanzar niveles como los que se dan en Chile de 17%.

Pero la realidad no entiende de buenos propósitos sino de hechos: 32% de los ingresos del sector público aún dependen del petróleo. Y si se quiere aumentar la base de contribuyentes, se tendría que pensar en personas morales (es decir, empresas), que son las que realmente aportan contribuciones importantes al fisco. Más de la mitad de la Población Económicamente Activa (PEA), es decir, un segmento importante de las personas físicas reciben menos de dos salarios mínimos, por lo que están exentos de impuestos.

 

Las promesas en la balanza

Foto: Jorge Claro/Contraluz

Aún más, se ha hablado de que el déficit público para el 2001 se reducirá 1% del PIB, que fue el programado este año, a niveles cercanos a 0.75%. Pero si se toma en cuenta que Fox ha afirmado que el gasto en educación ascenderá hasta 8% del PIB y que la reforma fiscal no se hará hasta finales del próximo año, de dónde podrían salir más recursos. Algunas de las alternativas serían cerrar secretarías, como ya se ha planteado, o disminuir el gasto en otros rubros, como salud y seguridad pública, o dejar a los estados y municipios con menos presupuesto.

Queda claro que no debe esperarse que la situación económica de México cambie de inmediato. El proceso será gradual y se tendrán que superar las inercias existentes.

Se ha pasado la prueba de fuego: elecciones democráticas. Pero ahora el reto será no sólo una transición sexenal sin crisis, sino también sentar las bases para que las propuestas se transformen en resultados y el grueso de la población se pueda favorecer del cambio de estafeta. Ni modo, la realidad también ofrece paradojas. Estos serán los 15 minutos más largos de la historia de México

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores