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memoria Cazatalentos
Pablo Hiriart
Cuentan que don Jesús Reyes Heroles tenía siempre una respuesta muy aguda cuando le recomendaban a alguien porque "es muy inteligente". -¿Inteligente para qué?, replicaba el veracruzano. La anécdota viene al caso ahora que el presidente electo Vicente Fox ha encargado a cazadores de talento que le propongan las ternas con las personas "más capaces" para integrar el gabinete de gobierno para el sexenio 2000-2006. Si Fox hiciera la terna con los aspirantes a un puesto de secretario de Estado y de ahí reflexionara cuál de esos tres podría darle mejores resultados para su proyecto, entonces las cosas estarían dentro de los razonables márgenes de la normalidad. Pero las ternas no las va a hacer Vicente Fox, la persona por la cual votó la mayoría del electorado el 2 de julio. Serán hechas por la compañía Korn Ferry International, según publicó el diario Milenio al inicio de esta semana. Una compañía estadounidense será la que haga, en consecuencia, la lista con las ternas de los mexicanos más capaces que serán llamados a colaborar con el nuevo gobierno. ¿Más capaces para qué? Porque en una empresa se entiende perfectamente que se busque el perfil de mayor capacidad para una función específica, incluida la alta gerencia. Si lo que requiere una compañía es vender coches en gran escala, necesitará un gerente de ventas con experiencia en la rama automotriz y buenos contactos a alto nivel con el mercado de compradores en el sector privado y en las dependencias de gobierno, etcétera. Pero México no es un changarro. Para orientar el desarrollo de un país como el nuestro no cabe ese criterio de eficiencia aséptica que puede desarrollar el "perfil más adecuado". ¿Cómo van a encontrar los cazadores de talentos la terna para hacerse cargo de la Secretaría de Relaciones Exteriores? Según dicen los defensores de este método que inaugura Vicente Fox, así será posible detectar quién les garantice calidad total en las diferentes áreas de gobierno. Sin embargo, así planteadas las cosas, lo único que garantiza es la falta de un propósito político con contenido doctrinario en la conducción del gobierno. El próximo canciller debe ser un convencido de las líneas estratégicas que en materia de política exterior tenga el presidente Fox. La coincidencia no sólo debe estar en los grandes trazos, sino en cuestiones coyunturales que se van a ir presentando en las relaciones con el resto del mundo. Lo mismo un secretario de Agricultura. ¿Cuál es el más apto según un cazador de talentos? ¿El que afirma que lo fundamental es lograr la autosuficiencia en maíz y frijol, o el que dice que sale más barato importar esos productos con los excedentes petroleros? ¿Cuál es su mejor secretario de Agricultura? ¿El que sostiene que los productores de café deben concurrir individualmente al mercado internacional con su producto para así exigir reciprocidad frente a otros productores del exterior, o quien se pronuncia por organizar a las comunidades de pequeños productores e impulsar su industrialización para el mejoramiento del grano? Esas son definiciones que sólo pueden estar atadas a una filosofía de gobierno que escapan a las virtudes de eficiencia que pudiera detectar una empresa cazadora de talentos. Por ello resulta preocupante la manera como se ha aplaudido la idea de que sean los head hunters los que elaboren las ternas sobre las cuales Vicente Fox habrá de decidir quiénes conformarán su equipo para gobernarnos. ¿Así van a elegir al secretario de la Defensa Nacional? ¿A propuesta de la Korn Ferry International? Hace falta, cuando menos, el matiz. Porque si de ahora en adelante se va a resolver todo por ese método en aras de la calidad total, entonces sí habrá sido la muerte de las ideologías; de las ideologías y de los proyectos de nación. Ya avanzados en ese tema, ¿por qué no dejar la elección de los diputados en manos de los cazadores de talentos para que nos digan quiénes serían los legisladores más eficaces? ¿Por qué no confiarles la presentación de una terna de hombres capaces y que elijamos de entre esos tres al Presidente de la República? Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica. |
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