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exposición

Para todos los gustos

Miriam Mabel Martínez

Frontera, de Gerardo Nigenda

Si el Centro de la Imagen fuera un restaurante, su carta-menú sería una mezcolanza de cocinas, no habría especialidad de la casa y el cliente tendría la posibilidad (como en Sanborns) de desayunar el paquete 3 a las 9 de la noche (exceptuando promociones). La variedad de los trabajos que se exhiben en este lugar es "temeraria", por decirlo de alguna manera; es audaz pero también superficial y en ocasiones podría calificarse como promiscua. El espectador llega, observa y lo que podría ser un acierto (la diversidad) se convierte en un obstáculo, la mirada se ensucia y es imposible observar una pieza mientras las demás bailan alrededor. Cómo, qué, cuándo y por qué mirar lo que está expuesto y, sobre todo, me cuestiono cómo no revolver las imágenes, cómo no engañarlas o compartirlas cuando por todas partes coquetean. Aunque, por otra parte, una visita al Centro de la Imagen es divertida, pues la variedad se convierte en un juego de combinaciones, así, uno de los favoritos es "ser curador por unas horas", los participantes únicamente deberán crear su propia muestra escogiendo imágenes, poniendo nombre y título o únicamente armando nuevas combinaciones.

El menú: Gerardo Nigenda muestra un ensayo (más bien un reportaje) fotográfico sobre Sergio, un ciego residente de San Lorenzo Tezmelucán, Oaxaca, quien le reveló al fotógrafo que es posible "salir adelante" y entender los límites de la frontera entre la vista y la ceguera.

Yisahi Jusidman escribe acerca de su exposición Mutatis Mutandis: "El oficio ya no es suficiente para autocertificarse como artista (a lo mejor sólo es necesaria la certificación de la moda, de los grupos, del rollo o no sé de quién) (...) La concepción práctica y apreciación de la pintura que he tratado de propiciar con mi trabajo, enfatiza el carácter relacional del juicio estético, entendido éste como un caso paradigmático entre los procesos epistemológicos y discursivos que fundamentan y posibilitan nuestra condición como individuos frente al entorno material y al contexto social". Preguntó: "¿Por qué muchas obras visuales no se sostienen por sí mismas? ¿Por qué el texto es la mitad o más de la pieza?

Topografías, de Silvana Agostini

Topografías, de Silvana Agostini: fotos digitales de fragmentos de cuerpos, visualmente es interesante, aunque no entiendo la relación entre esta serie y la teoría lacaniana de la imagen en el espejo. Tanta intelectualidad a veces está de más.

Yo, nosotros, de Luis Felipe Ortega, es el resultado de las investigaciones acerca de los no lugares, aquí se observan bien asimiladas las lecturas y cómo uno siempre se mira a través de la historia personal, de la incertidumbre del futuro. Ausencia y presencia. Uno nunca sabe dónde pisa. Bien.

Irlanda, tierra de espíritu, de Kirsten Klein: el regocijo de la pupila.

Boca abajo y Trayecto sanitario, dos videos de Verena Grimm. Sin comentarios.

Platillos recomendables: Yo, nosotros e Irlanda, tierra de espíritu

Miriam Mabel Martínez es becaria del Fonca.

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