![]() |
el país | las huellas de Fox | columnas | medios |
| ensayos | recuento | gente | diccionario de Fox | |
| propuestas Fox | en el mundo | etcétera | ||
|
medios |
||
|
prensa televisión internet
|
radio Nuevo escenario radiofónico
Fernando Mejía Barquera
Util informativamente, sobria, puntual en términos generales, colocando el acento en el servicio al público -orientación sobre cómo votar y en qué casilllas- fue la cobertura de la radio mexicana en la jornada del 2 de julio; una cobertura realizada bajo el compromiso expuesto por los propios grupos radiofónicos de actuar con "responsabilidad, prudencia y ética", sin contribuir a la desinformación y sin "cargarse" en apoyo de algún partido. Ese compromiso y ese comportamiento constituyen un síntoma alentador para el futuro porque marca, sin duda, un cambio en la tradición de virtual "oficialismo" con que transcurrió la existencia de este medio de comunicación en México, prácticamente desde su aparición en el país al inicio de los años 20. Subordinada política y a veces hasta legalmente a las directrices gubernamentales -recuérdese que la primera ley sobre comunicación en 1926 prohibía las transmisiones de contenido político-, la radio mexicana fue una aliada leal del sistema fundado por el PRI (o más exactamente por sus antecesores, el PNR y el PRM) y sólo ha podido comenzar a ganar autonomía respecto al régimen en el último lustro del siglo XX, de manera coincidente con la crisis de la hegemonía priista cuya debacle ocurrió el domingo, hecho con el que se abre una situación inédita para la radio y también para la televisión en nuestro país. Vuelta por el cuadrante Conscientes de que el 2 de julio marcaría en muchos sentidos un "parteaguas histórico", la mayoría de los grupos radiofónicos puso en juego todos sus recursos técnicos y periodísticos para competir por la audiencia durante la jornada electoral. Una vuelta por el cuadrante mostró a Ricardo Rocha, en Grupo ACIR, empleando una fórmula novedosa y atractiva que ha dado agilidad a sus programas: la transmisión de radio apoyada en el chat de Detrás de la Noticia por Internet. A José Gutiérrez Vivó, al frente de una cobertura amplia en la que el personal de la emisora tuvo que seguir al pie de la letra una consigna dictada por el jefe: insistir una y otra vez en que el 2 de julio no hubo elecciones, sino "contrataciones", término acorde con la fijación que el conductor de Monitor tiene en equiparar la administración del país con la de una empresa. Al grupo Radiópolis de Televisa y a MVS Radio, en transmisiones simultáneas con sus respectivas filiales en televisión (dos pájaros de un tiro). A Radio 13, donde Abraham Zabludovsky fue colocado como conductor estelar, por encima de quien había jugado normalmente ese papel, Carlos Ramos Padilla (seguramente ese grupo intentó usar la notoriedad lograda por Zabludovsky en televisión para captar radioescuchas). A Grupo Imagen, cuyos tres conductores principales, Carmen Aristegui, Pedro Ferriz y Javier Solórzano, mezclaron información "seria" con humor y tono ligero para cumplir lo ofrecido en la frase distintiva de su cobertura: "La fiesta de la democracia". También hicieron esfuerzos informativos importantes el Núcleo Radio Mil, IMER y Radio Centro, pero el gran ausente fue Radio Fórmula que inexplicablemente no participó en la cobertura del 2 de julio a pesar de contar con dos de los noticiarios más escuchados, el de Joaquín López-Dóriga y el de José Cárdenas. Detrás de la tv Sin embargo hubo un momento en que la radio dejó de ser opción informativa oportuna, inmediata: el periodo de seis a 11 de la noche, en el que la televisión, sin duda, logró captar la mayor parte de la audiencia con el atractivo de proporcionar los primeros resultados de conteos y encuestas. Durante ese lapso -en el que prácticamente se conoció el nombre del futuro Presidente de México-, las estaciones de radio tuvieron que conformarse con dar seguimiento a las cifras que, en feroz competencia y a gran velocidad, proporcionaban TV Azteca y Televisa. Ninguno de los grupos radiofónicos tuvo conteos o exit polls propios, es decir ninguno tuvo un "producto informativo" suficientemente atractivo para competir con las dos grandes televisoras en el momento cumbre de la contienda. Probablemente los grupos radiofónicos agotaron sus recursos económicos con la aportación que debieron hacer para costear las encuestas de la CIRT. O consideraron inútil dedicar recursos a una competencia con las televisoras que de antemano sabían perdida. ¿Hacia dónde? Como conclusión de la jornada, pero también como una de las primeras reflexiones respecto del futuro de los medios electrónicos en México es inevitable pensar en cuál será la política que el gobierno foxista desarrollará en este ámbito y cuál la actitud de los concesionarios respecto de la nueva administración. Sabemos que termina una larga era de relación de esos medios con los "gobierno de la revolución", un larguísimo vínculo de ocho décadas en el caso de la radio y de 50 años en el de la televisión. Habrá un nuevo gobierno y necesariamente cambios, pero ¿hacia dónde? Clarificarlo tendrá que ser una de las primeras tareas de Vicente Fox Fernando Mejía Barquera es periodista. Correo: mbarquera@latinmail.com |
|
|
|
![]() |