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exposición

Pintura sin medio ambiente

Miriam Mabel Martínez

El reposo, 1999

Los cuadros de Rafael Coronel son escenas que nos remiten a la cotidianidad. Las siluetas que entrevemos inmersos en planos de color y sombras no son comunes, sin embargo, tienen gestos con los que nos identificamos. El claroscuro doblega al tiempo, los habitantes de las obras son seres atemporales sólo unidos por la desolación.

Los personajes de Coronel son, como él los llama, "gente que no puede hacer nada"; seres marginales que ya hartos se abandonan en cualquier parte, ya no tienen fuerza: han dejado de luchar contra el destino. Aislados saben que nada hay por hacer y en sus miradas se concentra la tristeza. Estas escenas crueles son más bruscas debido a lo bien pintadas que están. La belleza estética subraya lo monstruoso de sus condiciones.

En el Antiguo Palacio del Arzobispado se exhibe Rafael Coronel: cincuenta años de pintura, 1949-1999, una retrospectiva del trabajo plástico, donde se aprecia la construcción del pintor y del observador, el desarrollo del ojo y de la mano en la que también se refinan las formalidades técnicas y su tema: la condición humana. Siempre la lucha entre la razón y la víscera y el hombre tratando de equilibrar acciones y sentimientos sin conseguirlo. En esta búsqueda toma dos caminos: los seres marginales y los límites entre emoción y conmoción en la que recupera estructuras geométricas y confronta su pintura a la realidad mexicana.

Alguna vez Rafael Coronel comentó: "Mis fondos son planos para darle más énfasis a la figura que pinto. Quito todos los elementos que la puedan rodear, como floreros, sillas, paisaje o árboles... quitas esos para dejar a la figura humana y que cada quien la entienda representada como le dé la gana (...). Cuando dejas la pintura sola es cuando llegas al énfasis humano más alto, a la representación más pura del hombre".

Pintura sin "medio ambiente", escenas bruscas que exponen en los gestos, la incertidumbre y el desasosiego permanente de los que ya han dejado de creer

Rafael Coronel: cincuenta años de pintura, 1949-1999, Antiguo Palacio del Arzobispado. Hasta el 25 de junio.

Miriam Mabel Martínez es becaria del Fonca.

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