![]() |
el país | campañas 2000 | columnas | gente |
| dinero | el mundo | ensayos | medios | |
| libros | cultura | espectáculos | etcétera |
|
el mundo |
||||
|
aldea global textos
|
real politik Escándalo ambiental
María Cristina Rosas
No hay nada nuevo bajo el sol si de destrucción del medio ambiente por parte de las grandes corporaciones multinacionales se trata. Sin embargo, lo ocurrido recientemente da cuenta del cinismo y la irresponsabilidad en torno a los impactos ambientales de las actividades de las empresas transnacionales en el mundo, especialmente en los países más pobres. Un informe devastador registra la destrucción de bosques tropicales por parte de grandes corporaciones multinacionales. Sin embargo, el reporte fue literalmente "escondido" durante tres años por parte de la Comisión Europea y la organización ecológica World Wildlife Fund (WWF). Ello obedece a que en el informe se citan los nombres de las empresas que vía sobornos y otros mecanismos de presión obtienen concesiones para operar en condiciones altamente irregulares. La Comisión de Bruselas, que pagó 300 mil dólares por la investigación, temía las repercusiones si el informe se daba a conocer con nombres específicos y pidió se redactara una segunda versión sin los nombres -si bien ésta también era escandalosa. Inclusive la tercera versión deja en claro que los fondos que la Unión Europea ha canalizado a los países en desarrollo para asegurarse de que los bosques sean cuidados adecuadamente han sido desperdiciados. Numerosas legislaciones para proteger los bosques fueron puestas en marcha, pero no se desarrolló ninguna acción. Los autores del trabajo son la WWF y el World Resources Institute y ellos expresan que están tan consternados con los resultados de la investigación, que recomendaron una moratoria en la explotación forestal en 11 países: Camerún, Congo, Gabón, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, República Democrática del Congo, Belice, Surinam, Guyana, Papúa Nueva Guinea y las Islas Salomón. Esta moratoria, sugieren los autores, debería mantenerse en tanto no hayan sido investigados adecuadamente los escándalos por sobornos y hasta que se apliquen estándares ambientales adecuados. El reporte recomienda también que la Unión Europea no otorgue asistencia a menos que estos aspectos se aclaren, si bien Bruselas no ha tomado cartas en el asunto todavía. El informe dice a la letra: "Las nuevas inversiones (de empresas multinacionales asiáticas) se han concentrado en países que generalmente cuentan con legislaciones ambientales y sociales caducas o laxas. Los gobiernos de estos países son fáciles de cooptar por los inversionistas extranjeros dado que poseen escasos servicios forestales, débil capacidad de monitoreo, una precaria capacidad tributaria y auditora y, en algunos casos, corrupción y prácticas de soborno enraizadas. "Muchos de los países están padeciendo severas dificultades económicas con las fuertes cargas de la deuda externa, la alta inflación y el desempleo. En la mayoría de los países estudiados, el proceso de toma de decisiones es controlado por un pequeño grupo de personas poderosas o clanes en el interior del gobierno, quienes asumen a los bosques de sus países como una forma de enriquecerse en lo personal." El reporte añade que si bien las compañías europeas han permitido que prevalezcan estas prácticas, el nivel de las incursiones recientes es más dañino. Las empresas, cada vez con mayor frecuencia, terminan chocando con las tribus y las personas de la localidad. En el informe se culpa a los principales aportadores de asistencia al desarrollo -el Banco Mundial, Japón, la Unión Europea, Francia, Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos- por no ser congruentes con sus propias reglas en la promoción de la conservación de los bosques ni en el manejo responsable de los recursos naturales. De hecho, el informe estima que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional empeoran la situación al urgir a los países que permitan el ingreso de empresas transnacionales con pobres registros ambientales, sobre la base de que ello puede alentar la inversión extranjera y el cumplimiento de las obligaciones crediticias de los países pobres. Tras el escándalo, un nuevo reporte será dado a conocer según la WWF en julio, luego de corregir "algunos errores" en la información presentada. ¿Será? María Cristina Rosas es profesora-investigadora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Correo: mcrosas@prodigy.net.mx |
|||
|
|