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exposición danza
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teatro Aromas anodinos
Lorena Camacho
Aromas de almas antagónicas transmiten la diversidad emocional que se subyuga ante la presencia de un hombre que representa el ideal de la pareja amorosa. Sin embargo, las idealizaciones superan las expectativas reales acerca de ese hombre, quien dueño de una misoginia deshonesta y exacerbada se aproxima a nuevas flores y exprime sus esencias aun a costa de la Rosa de dos aromas. El atropello a la castidad de una adolescente que anhela dejar de serlo, da un giro radical a su vida lo que le conduce a su encarcelamiento físico y el encarcelamiento psicológico de las mujeres que lo aman. Ellas se conocen en el umbral de la prisión. Una es la mujer vulgar y espontánea que vive el momento; otra es la intelectual que mide las distancias antes de recorrer cierto camino. La similitud de circunstancias las vinculan; los sentimientos hacia el preso también. La libertad legal del abusador sexual tiene un precio, y sus mujeres están dispuestas a invertir energía mental y recursos económicos para salvar al macho. Tal sentido indefinido del deber une a ambas para reunir por todos los medios la cantidad necesaria para pagar la fianza del hombre que suponen suyo. La unión de las mujeres con un solo propósito expresa paradojas vitales: el desenfado y el sentido práctico de la estilista se contraponen con las reticencias y las limitaciones intelectuales de la culta traductora. En aras de lograr el objetivo encuentran afinidades como el desprecio latente por quien las traicionó, lo que no obsta para continuar en la batalla económica, disponiendo de lo que tienen. Esta lucha emocional no explícita es lo más interesante de Rosa de dos aromas, una sucesión de sentimientos paradójicos que también revela el sentido del deber moral solidario e incondicional, capaz de unificar criterios disímbolos pertenecientes a mundos radicalmente contrarios. Esta revitalización de una obra clásica mexicana tiene el desenlace que el espectador anhela tras los esfuerzos suprahumanos de las dos señoras; de aquí deriva el gusto por ser testigo de la puesta en escena, aunque el sustento dramatúrgico es abiertamente mediocre. Desafiando el concepto que prevalece sobre Rosa de dos aromas, al adentrarse en la obra se descubren personajes superficiales, intrascendentes y nada representativos de conflictos verdaderamente primordiales. El texto es insulso y si algo del montaje puede rescatarse son las excelentes interpretaciones de Cynthia Klitbo y Consuelo Duval, quienes "estiran" las posibilidades de sus personajes y les imprimen matices muy personales que son resultado de la adecuada dirección escénica. Así que el agradecimiento se dirige al director y a las intérpretes, no al creador del guión, al que le sobra hasta una escenografía vistosa como la que se aprecia en esta ocasión Rosa de dos aromas. Autor: Emilio Carballido. Dir: Mercedes de la Cruz. Con: Cynthia Klitbo. Polyfórum Cultural Siqueiros. Insurgentes Sur 701. Lorena Camacho es becaria de la Sogem. |
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