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La foto del 2 de julio

Pablo Hiriart

Causó algunos enojos la información que dimos hace un par de semanas con respecto de las tendencias electorales de los tres principales candidatos a la Presidencia de la República.

Sin embargo, la reciente encuesta publicada por Reforma confirma con cifras lo que se veía venir entre la espesa bruma de las campañas, especialmente a partir de las condiciones que puso Vicente Fox para la realización del segundo debate, mismas que impidieron su realización en la fecha previamente acordada.

Los candidatos entran al último mes de campaña en la siguiente situación: Labastida detuvo su caída; Fox tocó techo y de ahora en adelante todo es bajar; Cárdenas se confirma en un muy distante tercer sitio.

Si no ocurre nada excepcional en las siguientes tres semanas, al 2 de julio llegarán en ese orden con una ligera tendencia a acrecentarse la distancia entre el primero y segundo lugar.

En primer lugar, Labastida cambió su propaganda de manera radical. En distintos espacios se había advertido que la imagen del candidato presidencial del PRI parecía manejada por sus enemigos, pues habían logrado presentarlo como un político desafiante, sin sencillez ni trato humano. Esos spots donde miraba a la gente con aire de perdonavidas, le crearon una antipatía del electorado que al principio de la contienda estaba con él.

El antisalinismo que quiso aparentar desde el inicio de la contienda no le proporcionó votos. Parecía haberse equivocado de contienda y competía contra el ex Presidente, en lugar de Fox y Cárdenas.

Ante la debacle que se manifestaba en las encuestas y parecía un derrumbe completo, el candidato priista realizó ajustes en su equipo de campaña y modificó estrategias: ya no más hablar mal del PRI ni de los gobernantes priistas; el camino fue privilegiar lo positivo que ha hecho ese partido en su paso por el poder, y forjarse la imagen de un hombre con talla de Presidente de la República.

Para la consecución de esos fines quitó la estrategia de manos de Esteban Moctezuma y las puso en las de Emilio Gamboa. Sus spots en televisión presentaron a un Labastida más humano, cercano a la gente, sin desplantes, que tal vez no le aporten muchos votos, pero por lo menos no se los quitan como los anteriores.

Así, Labastida se estacionó en el 42% de las preferencias según la encuesta de Reforma. Por su parte, Vicente Fox alcanzó el pico de sus posibilidades a fines de abril, cuando obtuvo 42% de las intenciones de voto.

Al momento de concretar los acuerdos para un segundo debate ya pactado, Fox y su equipo pusieron condiciones con la intención de dificultar su realización.

Ese error, apuntamos en su momento, le podía costar a Fox la Presidencia; mandó un mensaje de vacilación: no quería ganar cuando tenía todo para hacerlo. Tal vez si ese debate se hubiera realizado sin la interrupción que se le atribuyó al candidato de la Alianza por el Cambio, posiblemente hoy Vicente Fox sería inalcanzable en el primer lugar de las preferencias. Pero dudó a la hora buena, y un pequeño porcentaje del electorado que estaba con él también dudó.

Esta semana aparece con 38% de la intención de voto, y no parece probable una modificación hacia arriba sino al contrario: puede seguir perdiendo puntos.

Finalmente está el caso de Cuahtémoc Cárdenas, quien ha tenido un repunte en el último mes, gracias entre otras cosas a una espléndida propaganda audiovisual y a las buenas maneras demostradas en su casa de campaña el martes previo al segundo debate. Pudo haber capitalizado más si en el debate verdadero del viernes 26 de mayo, hubiera adoptado una actitud más propositiva hacia lo que piensa construir como Presidente.

Cárdenas prefirió anclarse en el debate de las elecciones del 88 y dedicarle su tiempo al Presidente surgido de ellas, en lugar de mostrarse como un político que mira hacia el futuro y puede conducir al país. El ascenso, su discurso antisalinista y la excelente publicidad sólo le alcanzaron para afirmarse en el tercer lugar.

De acuerdo con las cifras de Reforma, llegó a 17%, y no es descartable que pueda subir un par de puntos más. Esa es la foto, e insistimos, esa puede ser la foto para el 2 de julio

Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica.

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