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de la imprenta reseña tintero
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reseña Entre dos Españas
Patricia Arce
Desde la agonía postergada de Francisco Franco Bahamonde, protagonista del desgarrador alzamiento del 18 de julio de 1936 que desencadenó la guerra civil española, estableciendo posteriormente un régimen dictatorial que se prolongaría casi 40 años, surge La caída de Madrid, la más reciente novela del escritor español Rafael Chirbes. Se trata de un destejer frenético y sin concierto ante la expectativa de los tiempos nuevos y los cambios que habrán de sucederse irremisiblemente en España. En este contexto, desde sus respectivos estratos sociales, cada personaje enfrenta sus temores, inquietudes o esperanzas que confluyen en un despertar a la realidad inconcebida donde cada cual borda sus especulaciones para mantenerse a salvo, sobrevivir o conservar su preeminencia acuñada con años de explotación y canonjías que el sistema privilegia para algunos a cambio de la desolación de otros. Novela que refracta la realidad histórica de un momento trascendental en la vida de la España contemporánea (1975), que refleja a través de sus personajes los intentos fallidos de sublevación, las manifestaciones antifranquistas, los detractores ocultos, hasta la contraparte de los hijos del franquismo, defensores a ultranza de un sistema que se desmorona sobre sus propios cimientos y que en su caída se lleva consigo a una España que nunca volverá a ser la misma, la otra España, aquélla que deja la sensación en los exiliados que regresan, que ya no es la misma patria de donde salieron 30 años atrás. Con extrema delicadeza estética y conceptual a través de la figura de un narrador omnisciente, Rafael Chirbes devela las profundidades interiores de cada uno de sus siete personajes principales y 15 incidentales que se entrecruzan en un destino impensado para cada cual y confluyen en un momento de desequilibrio interior e histórico. La historia de cada uno de los personajes sobresalientes posee en sí su propio clímax, no así su desenlace que queda a la libre construcción del lector. No obstante que la novela de manera global no contiene una gradación delimitada de la historia en general, el interés es continuo en el desarrollo pausado de las individualidades que se desenvuelven al borde del precipicio histórico de la España de 1975. Un rasgo eminente en la prosa de Rafael Chirbes es la calidad de introspección con que proyecta la catarsis de cada personaje, con una psicología a la vez que interesante, verosímil y con un toque mágico que hace un deleite de personajes como "Amelia", quien vive como un fantasma en casa, ausente, que se marchó, quién sabe a dónde; que vive en medio del vaivén de los recuerdos entre su infancia, su juventud y la cama como única morada presente entre cuyos lapsos sólo media el corredor que de un lado le lleva sonidos y sensaciones de la infancia, los juegos en el patio, la voz melodiosa de su madre y del otro, las recurrentes visitas de un viejo que no conoce ni desea y de vez en cuando las caricias de un hijo que no sabe si es su marido o su padre. Otra particularidad grata en la escritura del novelista, la constituyen sus reiteraciones, contrapunteadas, donde remarca con una sola palabra a manera de reminiscencia, la idea básica en el desarrollo del texto, o el recurso de círculo en los párrafos cortos donde imprime un toque nostálgico y de sortilegio al recuerdo. Sin duda, una lectura deleitable, por la riqueza en las características de los personajes, por el entramado intenso y por la calidad de la prosa Rafael Chirbes, La caída de Madrid, España, Anagrama, 2000, 318 pp. Patricia Arce es licenciada en Periodismo por la Escuela Carlos Septién. |
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