|
abanico ....
cine Ocho y media mujeres Eve Gil
música Oye, cómo va Javier Martínez de Pisón/ Tito Puente
|
|
el santo oficio
Desatinos y fracasos
José Luis Martínez S.
Desde algún lugar debajo de la cama, mientras escribe su homilía el cartujo reflexiona sobre errores lejanos y recientes, hace la suma de sus derrotas, repasa los momentos cuando el arrebato lo ha conducido inevitablemente al ridículo, y sabe que tiene los días contados... Sobre todo porque él fue uno de tantos -siempre es trágico ser uno más- en contribuir a la condena de Gabriel García Márquez como autor de un texto ahora célebre y denostado sin piedad a partir de que el propio Gabo lanzara el lapidario anatema: "Lo que más me puede matar es la vergüenza de que alguien crea que de verdad fui yo quien escribió cosa tan cursi"... Por supuesto, él tuvo razón en su protesta y todos los medios la ineludible y urgente necesidad de aclarar el asunto y aun de escarbar y contar la verdadera historia de La Marioneta, de señalar -muchos con perversa felicidad- sus defectos, su evidente -y tal vez por eso conmovedora- sensiblería...  | Mana Hunt Fotos: Revista Soho | Sin embargo, desde algún lugar debajo de la cama, el amanuense imagina cuál sería ahora el panorama de no haberse descubierto tan oportunamente el origen del poema... Quizá los críticos guardarían prudente silencio, o advertirían en él alguna mínima cualidad o cuando menos la desesperación de un hombre al despedirse, al estilo de Gardel, para siempre de los muchachos compañeros de su vida (snif, snif, snif)... Con todo, el episodio deja, entre otras lecciones, la certeza del éxito de García Márquez en su propósito de escribir para ser querido... EL ATORMENTADO MONJE presiente su futuro como inevitable continuación de su poco glorioso presente, como una interminable sucesión de fracasos, lo cual no es nada fácil, porque como dijera Renato Leduc en Los Banquetes: "Bien mirado, no cualquier imbécil fracasa. Hay gentes condenadas al éxito; hay gentes inexorablemente felices y esas no sabrían, aunque quisieran, provocar un fracaso y menos todavía resistirlo... Yo, en cambio, he resistido, lo digo con orgullo, con el satánico orgullo que tuvimos a los veinte años... Yo he resistido"... El amanuense también, y por eso, escudado en las palabras del poeta, enfrenta su destino, derrumba prejuicios y rubores y se lanza al precipicio del amor imposible de Thalía, quien ha sembrado en su blandengue corazón la semilla maldita de la incertidumbre... Así es, queridos cinco lectores, la vocación del cartujo sentimental naufraga ante la tremolante imagen de la diva y la quimera de una sonrisa suya, sobre todo después de enterarse que le gustan los hombres maduros casi tirando a viejos... Thalía, quién lo duda, es una mujer hermosa y triunfadora... No obstante, la felicidad tardó en llegar a ella. "Un día -le confió el pasado domingo a Jorge Muñiz- estaba en un restaurante en Nueva York. Estaba sola, llovía, la gente pasaba con sus paraguas... Pensé: no puede ser que yo esté aquí sola. ¿Por qué? Y entonces dije: Dios mío, te entrego mi sufrimiento (muy grande, por cierto), no quiero una herida más en mi corazón; cuando pienses que ya estoy preparada mándame a alguien"... El Creador atendió sus plegarias sin mayores trámites, y luego de revisar con inevitable pulcritud su catálogo encontró al candidato ideal en el ciertamente ruco pero también increíblemente rico Tommy Motola, un hombre a la medida de sus necesidades algunas veces espirituales... COMO TODAS LAS mujeres muy buenas, Carla Ortiz también tiene línea directa con el Señor...  | | Tala | La conductora del programa de televisión Todo se vale tiene las medidas exactas para increpar a la virtud y es famosa por la brevedad de sus atuendos, por sus bikinis salvajes y sus amores fugaces... Pero todo eso es meramente superficial, en el fondo, muy en el fondo es una chica tímida y mística que un día alojó el ferviente deseo de convertirse en una especie de Santa Teresa de Avila... "Cuando era niña quería ser monja -le dijo al reportero David Estrada-; meditaba e iba a misa todos los domingos, pero después, cuando cumplí quince años comencé a rezar: Señor, quiero entregarte mi vida. Pero también quiero estudiar, tener una familia e hijos... Entonces Dios y yo hicimos un trato, y ahora él me ayuda a crecer en mi carrera y pienso que después tengo que acatar la parte que a mí me toca hacer, que es ayudar a los demás"... Sobre todo a los hombres solitarios, a quienes su sola imagen brinda incomparable consuelo... Bendita sea... EN SU ESCONDITE favorito -debajo de la cama- el cartujo escucha una descarga de Tito Puente. Oye sus timbales y recuerda todas las veces que tuvo la fortuna de verlo actuar, de escuchar sus palabras y sus carcajadas y su voluntad para continuar en la brega... A hurtadillas, abandona un momento su refugio para asomarse tímidamente a la ventana, contemplar la luna y adivinar en ella la menuda figura del maestro, quien hace algún tiempo le dijo a Xavier Quirarte: "Estoy alcanzando los 200 millones de millas de vuelo y lo único que me queda es que en el año 2000 pudiera hacer la primera orquesta latina en la luna y plantar mis timbales. ¡Allá en la luna les voy a dar candela!"... QUERIDOS CINCO LECTORES, desde el ostracismo pero con la alegría inefable de admirar a dos criaturas preciosas, El Santo Oficio los bendice. Que el Señor esté con ustedes. Amén
José Luis Martínez S. es editor de "Tendencias", de Milenio Diario.
|