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Fernando Mejía Barquera
Mil millones Probablemente nunca se conozca públicamente y con exactitud cuánto gastaron los partidos políticos en anuncios de radio y televisión durante las campañas electorales del año 2000, pero no parece haber duda de que la cifra alcanzará, por lo menos, el monto de mil millones de pesos. Hace unos días (La Jornada, 29/V/00) Eduardo Bours, quien maneja las finanzas en la campaña de Francisco Labastida, reveló que el gasto del PRI en medios electrónicos sumaría 450 millones de pesos; por su parte, Lino Korrodi, a cargo del dinero en la campaña de Fox, estimó que entre el 16 de enero y el 15 de mayo de 2000 habían gastado "un poco más de 200 millones" y que en el último mes de campaña se emplearían otros 100 millones en medios electrónicos para cerrar fuerte; el PRD no dio cifras en relación con medios y sólo dijo que sus gastos generales de campaña aún no rebasaban los tres mil millones de pesos, pero admitió que también cerraría con fuerza en radio y en televisión. Meses antes estos tres partidos habían declarado (Milenio Diario, 10/I/00) que el gasto de sus campañas sería: PRI: entre 300 y 400 millones de pesos; PAN, 250 millones y PRD también 250 millones. A esto habría que agregar el desembolso de los partidos "chicos" y los gastos de precampaña tanto de Fox como de Labastida. Hace un año el grupo "Amigos de Fox" hizo público (La Crónica de Hoy, 20/V/99) que hasta marzo de 1999 había gastado 16 millones 667 mil pesos en propaganda de medios electrónicos más un millón 500 mil en "otros medios" e indicó que en el segundo semestre de ese año destinaría otros 50 millones de pesos a la "precampaña" en medios de su candidato. En relación con Labastida debe recordarse que el 6 de julio de 1999, el PRI dio a conocer los "topes" para gastos de campaña a que deberían ajustarse sus cuatro precandidatos a la Presidencia: 44 millones de pesos de los cuales hasta 83.65 % -es decir, 37 millones seis mil 632 pesos- podrían usarse en propaganda de radio y televisión. Al menos dos de los aspirantes -Francisco Labastida y Roberto Madrazo- se habrían acercado al "tope". Por eso una distinguida investigadora ha dicho, con razón, que los concesionarios de radio y televisión han de desear en sus mejores sueños que haya elecciones cada año.
CIRT: conteo rápido
Después de un periodo de dudas, la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT) anunció la semana pasada su intención de realizar un conteo rápido la noche del 2 de julio, tal como lo hizo en 1994. Hay dos cosas que, a diferencia de 1994, la CIRT no podrá hacer en su muestreo del año 2000. Una es que no deberá tratar de obligar a sus afiliados a permanecer en silencio hasta las diez de la noche, como lo hizo en 1994 cuando les prohibió dar a conocer datos de conteos o encuestas de salida efectuados por otras entidades mientras la CIRT no hiciera público el suyo. En esa ocasión, sólo TV Azteca desobedeció a la cámara de los radiodifusores. Si tratara otra vez de atar informativamente a los medios se ganaría críticas adicionales a las que ya ha acumulado en esta campaña electoral, especialmente después de haber obstaculizado los spots del IFE. La otra cosa que la CIRT no hará seguramente es contratar a la empresa Indemerc Louis Harris que fue encuestadora de cabecera de los concesionarios de radio y televisión tanto en 1994, cuando realizó encuestas y un conteo rápido, como en 1997, en ocasión de las elecciones para jefe de gobierno del DF, cuando la Asociación de Radiodifusores del Valle de México, también requirió sus servicios. El 25 de abril por la noche, luego del primer debate entre los candidatos a la Presidencia, Francisco Labastida habló con Joaquín López-Dóriga en el noticiario del Canal 2 y el periodista le preguntó cuál era su opinión respecto de que varias encuestas lo colocaban debajo de Fox en la intención de voto. "¿Cuáles encuestas?", cuestionó molesto Labastida. Por ejemplo, la de Harris, dijo López-Dóriga. "Ah, Harris -exclamó el priista-, no Joaquín, yo hablo de empresas serias". No es muy probable que la CIRT desestime lo dicho por Labastida y prácticamente lo desafíe. Seguramente el encuestador de los radiodifusores el 2 de julio será distinto al de 1994 y 1997 y saldrá del amplio abanico de empresas especializadas que se ha establecido en México.
Ortografía o prosodia En el debate entre candidatos a jefe de gobierno del DF el 30 de mayo todos tuvieron deslices. Claro, el que más se notó fue cuando Andrés Manuel López Obrador le dijo a Santiago Creel: "aprobastes" el Fobaproa y "subistes" a la tribuna de la Cámara. Pero también Tere Vale derrapó cuando regañó al tabasqueño por hablar "con faltas de ortografía" en el que fue momento estelar para la dueña de Ondas del Lago. En rigor el atentado del candidato perredista fue contra la prosodia que, como nos enseñaron en la primaria, es la parte de la gramática que estudia las reglas de la pronunciación. Habría que ver si López Obrador escribe, por ejemplo, "dijistes" para, entonces sí, impugnar su ortografía. En todo caso, el hombre que probablemente gobernará el DF no dio importancia al incidente y al otro día, entrevistado por Jorge Berry para Radio Fórmula, ironizó: "Antes me criticaban porque me como las eses, ahora se enojan porque me sobran" Fernando Mejía Barquera es periodista. Correo: mbarquera@latinmail.com |
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