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alambique
Marina Robles
Lenguajes alterados Al parecer entre las búsquedas que los investigadores del habla han planteado se encuentran sus dudas respecto de si los sonidos de las vocales y las consonantes obedecen a mecanismos particulares y diferentes en el cerebro. Sobre este tema investigadores de la Universidad de Harvard y otros colegas de centros de investigación en Roma han realizado algunas investigaciones. Entre sus estudios analizaron a dos mujeres, una con dificultades para manejarse con las vocales y otra con las consonantes. Ambas tuvieron algún tipo de ataque cerebral. Las pruebas realizadas, que consistían en repetición de palabras, les permitieron plantear que los mecanismos cerebrales que procesan estos dos tipos de sonidos son distintos, aunque no han logrado identificar dónde se ubican.
El idioma de los simios
Una de las múltiples investigaciones efectuadas con simios para analizar sus capacidades relacionadas con el habla ha identificado que los changos pueden distinguir la diferencia entre ciertos idiomas de la misma manera como lo hace un niño humano. El profesor Marc Hausen, psicólogo de la Universidad de Harvard, reconoce que aunque aún no se sabe cuáles son los mecanismos del cerebro que permiten distinguir entre diferentes idiomas, ahora se sabe que no son particulares a la raza humana. Esto nos hace tener más elementos para reconocer que somos menos especiales de lo que antes creíamos y brinda mayor relación de nuestras capacidades mentales con nuestra línea evolutiva. El grupo de investigadores de Hausen analizó la reacción de un grupo de changos y de niños franceses ante idiomas como el alemán y el japonés. Ambos escuchaban a los hablantes de estos idiomas hasta que se aburrían. Cuando cambiaba de idioma los niños inmediatamente mostraban un cambio en su atención registrado en un incremento en la tasa a la que succionaban sus chupones. La reacción de los changos al cambio consistía en voltear rápidamente en la dirección de quien hablaba. Según los investigadores estas respuestas obedecen no sólo a cuestión de cambios en el sonido, sino también a modificaciones en el ritmo de los lenguajes. Jacques Mehler, miembro del grupo de investigadores, ha encontrado en estudios previos que los niños distinguen entre ritmos y este último experimento muestra que también sucede con los changos.
Nuevos descubrimientos contra la migraña
Como le comentaba en una nota anterior, la migraña se ha convertido en un problema creciente en el mundo. Sólo en Estados Unidos la enfermedad afecta a 25 millones de personas, principalmente mujeres. Esta circunstancia y lo poco efectivo de los tratamientos ha hecho que las investigaciones sobre el tema se vuelvan cada vez más relevantes. Sobre esto en la Universidad de Boston publicaron los resultados de un estudio que presenta nuevas noticias y aparentemente posibilitará una mejora de los medicamentos hasta ahora diseñados. El hallazgo de esta universidad consiste en la identificación de una hipersensibilidad en la piel que se presenta en la mayor parte de los casos (79% de los pacientes analizados). Aunque la hipersensibilidad de 58% de las personas analizadas la presentan en la zona de la cara y la cabeza, que 42% lo reporte en todo el cuerpo dio evidencias a los investigadores para suponer que esto es causado porque la afectación que se da en la migraña ocurre también a nivel de la médula espinal. Los medicamentos utilizados hasta hoy inciden solamente sobre los vasos sanguíneos y las fibras que trasladan la señal de dolor, pero no actúan a nivel de la médula espinal y es justamente este elemento lo que parece abrirá nuevas propuestas a los tratamientos Marina Robles es maestra en Ecología Marina por el CICESE y Fellow del Programa LEAD-México. Actualmente estudia el doctorado en Ciencias en la UNAM. |
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