![]() |
el país | campañas 2000 | dinero | el mundo |
| columnas | medios | ciberia | gente | |
| ensayos | tianguis | mañana | libros | |
| cultura | espectáculos | etcétera | ||
|
cultura |
||||
|
exposición danza
|
Cincuenta años del gran mimo
Héctor González Jordán
Marcel Marceau festeja 50 años de mimo. Por asociación de ideas cuando uno piensa en la mímica o en la pantomima de inmediato se materializa en nuestra mente la figura de Marcel Marceau. El artista ha conseguido llevar a cuestas cinco décadas de dar vida al silencio y al espacio. Se dice fácil pero en tiempos donde el ruido impera y sonoriza nuestro ir y venir, dominar los espacios sonoros para llenarlos de figuras imaginarias tan consistentes como las reales resulta difícil, muy difícil. De ahí que el mérito de quien se mantiene a contracorriente dentro de un mundo donde la imagen aparece como algo casi totalizador sea aún mayor. Influenciado por los grandes del cine silente como Charles Chaplin, Buster Keaton, Harry Langdon, Stan Laurel y Oliver Hardy, Marcel Marceau aprendió a utilizar el silencio en su favor, a sustituir las palabras con los gestos y las manos, a convertir el cuerpo con cada una de sus partes en un lenguaje sutil. A lo largo de su presentación del viernes 19 de mayo pasado, efectuada en el Teatro Metropólitan, el artista francés nos obsequió dos horas apenas divididas por un intermedio de 15 minutos, de cómo la mímica puede alcanzar altos niveles creativos y de expresión. La primera parte del programa dio inicio con la escenificación de Los siete pecados capitales. Cada uno de éstos es ejemplificado con gran destreza y precisión, el recorrido arranca con la pereza, donde vemos a un personaje que se levanta, se asea y se viste, en este trance la caracterización no pierde detalles, se resbala el jabón, batalla con los tirantes, todo para que finalmente haga apenas algunas cuantas cosas y la flojera se posesione nuevamente de él y no lo suelte hasta depositarlo en la cama; sigue la lujuria, vista a través de la relación de un pintor con su modelo; posteriormente aparece la envidia, maravillosa creación donde vemos a un gran escultor con martillo y cincel en mano, frustrado y molesto al ver cómo su pupilo lo rebasa en velocidad y talento. Aquí el artista hace gala de unos movimientos manuales perfectamente sincronizados, los dedos se mueven como si fueran un hermoso abanico blanco y construyen figuras en el imaginario de un público que se deja llevar de la mano del actor; acto seguido los presentadores, ataviados al estilo de la Francia del siglo XVIII, anuncian la gula: una supuesta cena de beneficencia, donde el anfitrión ofrece alimento a unos indigentes, mientras las porciones se distribuyen de manera raquítica a los mendigos, apenas el anfitrión entra a su cocina y literalmente se dedica a devorar y beber hasta los límites de su capacidad, al punto de que le es imposible controlar la mano apenas tiene algo de comida cerca. En esta parte, cabe destacar la capacidad de Marcel Marceau para construir y atravesar puertas, el perfecto dominio que tiene de su espacio; a un pobre mendigo ciego le corresponde interpretar la avarcia, igual que en el pecado anterior el mimo crea y recorre cuatro paredes, cuya transparencia nos permite observar que el personaje ni es pobre ni mendigo y mucho menos ciego, pues de todas las limosnas recibidas ha juntado una fortuna; toca el turno al orgullo, presentado a partir de un general derrotado en un juego de ajedrez por su sirviente; finalmente, la ira, para la cual se recurre a un chofer de camión que transita un domingo cualquiera por una avenida. Conforme avanza su recorrido el tránsito se vuelve cada vez más lento y, por lo mismo, su rostro amable, paulatinamente se va transformando en un rostro iracundo, que explota en el momento cuando choca con otro vehículo, lo cual termina llevando a ambos conductores a una singular pelea callejera. Cada una de las caracterizaciones realizadas por Marcel Marceau están llenas de humor fino que incita con facilidad la risa de un público que disfruta a plenitud el espectáculo. Si Kieslowsky tiene su Decálogo, Marcel Marceau tiene su mimodrama de Los siete pecados capitales, ambos válidos, tan humano el uno como el otro. Junto con Caminando contra el viento y En el parque, El hacedor de máscaras es una de las grandes creaciones del gran Marcel. Cada máscara es un semblante distinto, cada una representa un gesto diferente, la expresión facial del artista alcanza aquí uno de sus momentos más altos, los brincos de la felicidad al enojo o la tristeza son cada vez más rápidos, y es aquí donde radica la virtud del actor que se presenta en un teatro. El actor como el hacedor de máscaras que debe transformar su rostro de un momento a otro, es magistralmente interpretado por el maestro del mimodrama. Han pasado 54 años desde que Marceau se inscribió en la Escuela Dramática de "Charles Dullin`s", donde su maestro Jean Louis Barrault lo invitó a formar parte de su compañía para más tarde darle el papel de "Arlequín" dentro de la pantomima Bapiste. Desde entonces la carrera del artista no ha cesado. Posterior al éxito de su primer mimodrama titulado Proxtele y el pez de oro, Marcel Marceau creó su personaje más célebre y el cual nos hace recordar al "Charlot" de Chaplin: "Bip", un singular payaso siempre vestido con su pullover gastado y a rayas acompañado de un desaflorado sombrero de ópera. Sus aventuras son ya clásicas, pero al momento de verlas en escena simplemente se vuelven entrañables. La segunda parte del programa está dedicada en su totalidad a recoger algunos de los mejores episodios de "Bip". "Bip Domado" es la primer pantomima en escena, en ella podemos ver al payaso fungiendo como domador de leones, que sufre ante el caso omiso que hacen las fieras de sus órdenes, la desesperación del mimo lo lleva a los extremos de casi implorar a los animales para que accedan a sus peticiones. "Bip músico", nos presenta al payaso como músico callejero que interpreta el violín con la finalidad de obtener unas monedas. Sin embargo, primero el paso de una banda circense y después la aparición de un virtuso guitarrista entorpecen el acto del violinista. Conforme se desarrollan las pantomimas, observamos a un Marcel Marceau entero, delicado pero a la vez con gran fortaleza y que no pierde gracia en sus movimientos, que sabe muy bien dónde invitar al público a reír, con ese dominio del humor que sólo puede tener quien lo ha llevado como compañero de viaje durante tantos años. El serial continúa con "Bip y la agencia matrimonial", simpático episodio donde el personaje recurre a una agencia con la finalidad de conseguir esposa, la convocatoria resulta tal, que finalmente la situación termina un tanto embarazosa. La presentación concluye con un regalo especial para México, una pantomima jamás vista: "Bip se recuerda", excepcional recorrido memorial a través de las distintas etapas del tiempo, partiendo de la Segunda Guerra Mundial para regresar a la época actual, donde en medio de efectos de luz y música electrónica observamos a un "Bip" pensativo y nostálgico. Así cierra Marcel Marceau su presentación, la gente se le brinda con interminables ovaciones, para un hombre que tiene la genialidad de hacer visible lo invisible, que utiliza su cuerpo como instrumento narrativo para contar historias sencillas y humanas. Los más de 70 años del mimo sólo se notan en su arrugado rostro. El tiempo, las gesticulaciones, el maquillaje, han hecho su labor sobre una cara llena de surcos que no pierde expresividad; por lo demás, su cuerpo conserva la agilidad necesaria para seguir brincando, bailando, para seguir dibujando figuras sobre el aire. Actualmente, Marcel Marceau tiene su Escuela Internacional de Pantomima, recinto creado para mantener el arte que él ha sabido enriquecer, quizá ya pensando en un próximo retiro. Mientras tanto, nos quedamos con las imágenes de un mimo levantando los brazos en forma circular, dejando un semblante dentro de una máscara para cambiarlo por otro, de un teatro donde la gente aplaude de pie y agradece a Marcel Marceau Héctor González Jordán estudió Comunicación en la FCPyS de la UNAM. |
|||
|
|