![]() |
el país | campañas 2000 | dinero | el mundo |
| columnas | medios | ciberia | gente | |
| ensayos | tianguis | mañana | libros | |
| cultura | espectáculos | etcétera | ||
|
tianguis |
|||
|
|
todos somos consumidores La maravillosa plástica
Norma Araceli Bautista
Imagine que por un solo día estuviera prohibido hacer uso de todo objeto que esté compuesto por plástico. Le quitan todo, ¿verdad? Pues desde 1873, cuando se comenzó a emplear esta resina sintética para la fabricación de toda clase de artículos u objetos, la cosa no ha parado y hoy, prácticamente, en todo encontramos plástico u otra resina derivada de él. Materia maleable a presión o por temperatura, es una más de las maravillas perfeccionadas durante el siglo XX. Resultó ser tan bondadosa que se puede obtener sintéticamente, o bien por transformación de productos naturales (como el petróleo). Los plásticos poseen gran resistencia al ataque de los ácidos, gases y agentes atmosféricos, tienen buenas propiedades mecánicas como la resistencia a la rotura y desgaste. Por eso, luego de haber probado su efectividad, después de la Primera Guerra Mundial, la industria del plástico mundial no ha parado de crecer. Si se trata de enumerar sus variadas aplicaciones destaca su presencia en la construcción, transportes, electrónica, fibras textiles, en el campo de la medicina, en todos los hogares, y cientos de lugares y actividades que a usted se le ocurran. ¿Todo rosa? Por supuesto que no. Si bien el plástico ha venido a revolucionar la manufactura de millones de artículos, también ha cobrado caro por ello. Los plásticos son considerados los principales enemigos del medio ambiente. No son biodegradables y aunque tienen la característica de ser 100% reciclables, se producen tantos en la actualidad que no todos se usan nuevamente; pensemos en millones de botellas de refresco, envolturas o bolsas. Y aun el proceso de reciclado del plástico es sumamente dañino para el ambiente. ¿Prescindir del plástico? Imposible. Por ello, los investigadores están tratando de modificar la composición química de las resinas sintéticas con el fin de convertirlas en materias biodegradables sin que pierdan sus geniales características. Así no dejaríamos de llenarnos de artículos como cubetas, muebles, ropa, cucharas, condones, senos artificiales, cucharas, gomas, herramientas, equipo de cómputo, electrodomésticos, empaques, bolsas, tapaderas, botellas, molduras, juguetes, cepillos, plumas, globos, pañales, balones, lonas, etcétera Correo: bagu@compaq.net.mx |
||
|
|
![]() |