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en la red
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el navegante Shopping en Internet
Julieta García González
Autores como Lipovetsky y Wolfe han visto, retratado y analizado, de una u otra manera, el fenómeno de las compras. A veces refiriéndose a él por su nombre, a veces, sencillamente describiendo lo que la gente hace cuando sale a comprar. Hace poco se decía que salir de shopping sería la distracción preferida por la gente del siglo XXI (o, al menos, de sus inicios). Ana María Olabuenaga, publicista de El Palacio de Hierro, logró resumir el sentir popular hacia las compras en los espectaculares con que lanzó su campaña: "Ningún psicoanalista sabe del poder curativo del olor a nuevo", rezaba, más o menos, uno de ellos. O "Hay dos cosas que las mujeres no pueden evitar: llorar y comprar zapatos". En esta visión reducida de las mujeres como entes consumistas hay, sin lugar a dudas, destellos de verdad: existe un placer verdadero en la adquisición de productos para consumo personal. Parte del chiste está, aparentemente, en la sensualidad de tocar telas, oler perfumes, rozar la textura de una prenda o probar el color de algún labial. Este tipo de acciones "autoeróticas" son, para Alberoni (en su libro El erotismo), más frecuentes en las mujeres que en los hombres. Pero, ¿qué sucede con todo esto cuando se trata de comprar por Internet? Dejemos de lado, por un momento, las empresas que venden libros y discos vía Web, pues en sí mismas son un fenómeno, y aboquémonos a las páginas que pretenden convertirse en malls. Si usted entra a decompras.com -en www.decompras.com-, al área destinada a México, puede sentirse un poco frustrado: el perfume que se promociona en la portada tardará cinco días en llegar a su casa, la gargantilla se anuncia con una fotografía que la hace parecerse a una flauta dulce y difícilmente se podrán encontrar los maravillosos atributos que se asegura tiene una lavadora si uno se apega a la fotografía de la página. Por si fuera poco, los precios no parecen ser más baratos de lo que serían en una tienda departamental o de autoservicio. El refrigerador y el perfume parecen hasta caros. La página anuncia, orgullosamente, que tienen más de dos mil productos de calidad. Es decir, ofrecen lo que brindaría una de las áreas pequeñas de cualquier tienda departamental. En la red se vende de todo. Desde pantalones y vibradores, hasta comida. En Estados Unidos el negocio de los alimentos encargados vía Web ha tenido gran auge a últimas fechas. Si usted quiere, por ejemplo, chocolates para un regalo exquisito, podrá entrar a Rocky Mountain Chocolate Factory en www.rmcfusa.com y pedir un regalo de chocolate con el logo de su empresa. Hay páginas que han "limitado" su terreno de acción a una sola área. Así, celebrando.com (www.celebrando.com) ofrece todo para las bodas. "Porque en tu boda nada debe fallar", dice el lema. Las bodas suelen ser, en nuestro país, acontecimientos sociales que involucran, para bien o para mal, a toda la familia y lanzan a la novia, la suegra, la madre y demás personajes involucrados a la prueba de platillos, de trajes, de telas, de arreglos florales... Celebrando ofrece hasta una mesa de regalos y un servicio de confirmación de invitados y entrega de regalos a domicilio. Quien entre a esta página y decida dejarlo todo en manos de los organizadores, no tendrá mayor trabajo que el de asistir a su propia boda con puntualidad (esto, si vive en el DF, en Guadalajara o en Monterrey). Pero las bodas suelen ser humanas en todos los sentidos y, por lo mismo, complicadas. La conciliación del gusto y el juicio de una pareja y sus familiares -en las bodas tradicionales- es fundamental para que la ceremonia se desarrolle sin mayores contratiempos. ¿Podrá hacerse algo así como una boda ciberprogramada en México, donde buena parte de la sociedad todavía asume que la única unión real es la que se da por la iglesia? En todo caso, quienes adoran comprar, quienes compran como terapia, quienes sienten placer en escoger y probarse y sentir y saber qué tal se les ve y cómo les sienta, muy posiblemente decidan seguir visitando los centros comerciales y realizar en la red otro tipo de actividades Julieta García González estudió Letras Hispánicas en la UNAM.Correo: julietaga@yahoo.com |
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