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la granja


Raúl Trejo Delarbre

1 20 días de mayo

Francisco Labastida
Foto: Ave

Mayo es el mes decisivo, dicen los expertos en estos asuntos. Algunos lo afirman con tanta certeza que sólo con gran temeridad se les puede replicar que también junio tiene cuatro semanas. En mayo, afirman, es cuando se afianzarán las posiciones de los dos candidatos principales. En mayo, dentro de esa lógica, los tres partidos pequeños habrán asegurado, o perdido, el registro electoral.

O repunta el PRI gracias al refuerzo de algunos de sus sectores y personajes más conservadores, o el PAN intensifica la presencia que ha demostrado, de manera creciente, en el transcurso del año. Lo que hayan de lograr, en todo caso, tendrían que hacerlo en los siguientes 20 días.

El siguiente mes, se asegura con la misma autoridad, sería para consolidar las preferencias alcanzadas durante este por tantos motivos definitorio mayo. Junio será, en términos de la propaganda electoral, un mes de sólo 28 días porque las campañas deben terminar tres días antes de la fecha de los comicios.

Entre el 29 de junio y el 1 de julio, "no se permitirá la celebración ni la difusión de reuniones o actos públicos de campaña, de propaganda o de proselitismo electorales", dice la ley. Encuestas, no podrán publicarse sino hasta ocho días antes del 2 de julio.

 

2 Asoma el viejo PRI

Mayo es decisivo, entonces. Quizá así ocurra. Hoy es difícil preverlo, pero es posible que las alianzas internas que aun a pesar de las convicciones anticaciquiles que decía tener hubo de emprender Francisco Labastida Ochoa, quizá le permitan dejar atrás a su rival panista en la preferencia de los electores.

Carlos Hank González
Foto: Contraluz

Labastida tuvo que acercarse a los segmentos más conservadores de ese partido. Hoy quedan sólo para el registro histórico y el anecdotario político sus afirmaciones sobre el desplazamiento del "viejo PRI".

La opción renovadora, si es que realmente fue tal, no pudo con el enorme paquete que suponía prestigiar al PRI, persuadir a una cantidad suficiente de electores y llevar a ese partido hacia el triunfo, todo eso en menos de medio año.

Al relevo entraron viejos operadores, algunos de ellos conocidos por los métodos autoritarios y clientelares que saben poner en práctica pero, también, por su eficacia política. Parece haber quedado claro que el PRI no está listo para renovaciones, algunas de ellas sólo aparentes, como las que anunciaba el anterior equipo de Labastida.

Ahora habrá que ver si el país sigue dispuesto a consentir las viejas prácticas. O, mejor dicho, está por verse qué segmento de los mexicanos prefiere al viejo régimen en vez de la renovación que ofrecen, con distintos grados de confiabilidad, los partidos en las oposiciones.

 

3 Saturación

Si lo que resta de mayo ha de ser definitorio, lo será por la consistencia que demuestren las campañas más que por el debate anunciado para el martes 23.

Foto: Contraluz

Ese debate, con el cual se han dicho comprometidos los tres candidatos principales, servirá para orientar la opinión de quienes, aún indecisos, sigan dicho encuentro a través de la televisión o la radio.

Lo realmente decisivo, estará en las campañas. Y éstas, como tanto se ha comprobado, hoy en día son fundamentalmente mediáticas.

Al asalto de los medios, los candidatos no sólo gastarán todos sus recursos disponibles e incluso, algunos se endeudarán y comprometerán a mediano plazo, para contratar espacios promocionales en la radio y la tv. Junto con ello, en las siguientes seis semanas no habrá noticiero o programa de discusión, por modesto que sea, donde no busquen ser invitados.

Será un torneo de resistencia, tanto para los candidatos como para la sociedad espectadora.

Es natural que, en vísperas de una elección tan definitoria como la que tendremos el 2 de julio, la cobertura mediática de las campañas aumente en todos los espacios de comunicación. Pero el proselitismo electoral no comenzó en enero, cuando los candidatos presidenciales recibieron su registro como tales, sino mucho antes.

Llevamos más de un año en intensa expectación preelectoral. No vaya a ocurrir, como a veces sucede en las carreras de larga distancia, que en la recta final los competidores se desplomen, extenuados. O que el público experimente tal cansancio que prefiera mirar hacia otros asuntos.

 

4 Caluroso junio

Lo que resta de mayo tendremos, entonces, intensa vida electoral. Junio será, además, de un riesgoso calor veraniego y político.

Foto: Raúl Ramírez

A pesar de que la esfera pública y, por lo tanto, el espacio de los medios de masas constituyen el sitio privilegiado para el quehacer político, quizá en estos días la construcción de compromisos y definiciones partidarias ocurra en circuitos menos visibles.

Amarrar fidelidades, y de esa manera votos, es la divisa para los operadores políticos en todos los partidos. Les interesan las adhesiones ciudadanas pero, antes que nada, los compromisos corporativos.

No es hora de contemplaciones. El PRI que con tanta eficacia ha hecho política clientelar desde hace siete décadas, pero también el PRD cuyos antecedentes priistas se han vuelto destino e incluso el PAN, ahora que es partido de un caudillo de recursos populistas, harán uso de todas sus capacidades para persuadir, pero sobre todo para movilizar y comprometer.

Si para ello tienen que hacer promesas deslumbrantes, los principales candidatos y sus operadores políticos ofrecerán más de lo que jamás pensaron. Si tienen que asegurar posiciones de gobierno, entablarán compromisos -al fin y al cabo que si ganan, los adeudos políticos se redelinearían-.

Harán de todo -circo, maroma y teatro- en este desenlace de una temporada política definida por las imágenes y prácticamente en nada por los proyectos.

Algunos, incluso, querrán remontar en las preferencias electorales con escandalosas denuncias y confabulaciones. Es posible que algún candidato, por querer que su rival tropiece, sea él quien pierda el piso

Correo: rtrejo@etcetera.com.mx

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