![]() |
el país | campañas 2000 | dinero | el mundo |
| columnas | medios | ciberia | águila y sol | |
| gente | ensayos | tianguis | mañana | |
| libros | cultura | espectáculos | etcétera |
|
dinero |
||||
|
cuentas claras
|
Si yo fuera candidato
Ricardo Becerra
Antes que nada, los datos: si en el año 2000 la economía mexicana crece a una tasa de 3.5%, si logramos cruzar el año sin crisis terminal, México habrá podido crecer a un ritmo promedio de 2.5% anual en los últimos 20 años. Retengamos la cifra: desde 1980 al año 2000 un crecimiento de 2.5% en promedio; esa es la economía que mi generación conoce, la que ha padecido, una que apenas puede rebasar el ritmo de crecimiento de la población (1.9% anual promedio en el mismo lapso) y además con espectaculares tropezones, caídas y crisis al menos cada seis años. En la campaña que corre, Vicente Fox y Francisco Labastida plantean como meta un crecimiento de 7 y de 5% durante el sexenio que viene. Analicemos el asunto. Tomemos la propuesta baja, la de Labastida, a 5% como tasa promedio anual, ¿qué significa, históricamente, esa propuesta?, que, aún y con su aparente modestia, el programa del PRI en realidad propone duplicar los registros que ha tenido la economía mexicana desde 1980. Para ser claros: si fuera factible la propuesta de Labastida, México se embarcaría en un tipo de desarrollo que no ha visto desde el lejano boom petrolero. Ni que decir de la promesa foxista: con 7% lograría en seis años el crecimiento acumulado de las últimas tres administraciones priistas. Así que las promesas de campaña son, en realidad, muy ambiciosas. ¿Existen las condiciones para alcanzarlas? Hay una que es absolutamente clave: evitar la crisis de fin de sexenio. Cualquiera que sea el triunfador de la elección necesita que la economía no vuelva a tropezarse: es un interés común, nacional, más allá de cualquier partido. Esta condición mínima pero crucial no ha sido abordada por ninguno de los candidatos. Es una ausencia clave y ominosa. Y sin embargo, hay más. El país necesita mantener la dinámica de crecimiento, no retroceder y que no se interrumpa en los años postelectorales, aunque las tasas no lleguen a 5%. Para que eso suceda es necesaria una estrategia para reducir la volatilidad macroeconómica: que nuestra sociedad sea menos vulnerable a los remezones mundiales. Ninguno de los candidatos ha planteado lo que haría para edificar ese nuevo blindaje, ya no para el fin de sexenio sino para la próxima década. Y otra de las condiciones omitidas por todos: ¿qué van a hacer para disminuir la desigualdad? ¿Qué política redistributiva se proponen? Y es que la situación da vergüenza: en sólo dos años, la población más rica aumentó su tajada en el pastel de la riqueza nacional en 1.5% del PIB; en contraste, la población más pobre y las clases medias perdieron 1.4% (cifras de INEGI). ¿Qué vamos a hacer con esto? Hay que obligar a que respondan esas preguntas, a que los candidatos desarrollen un argumento económico. El mío consiste en: 1. Evitar la crisis sexenal, por lo tanto, proponer una serie de medidas de seguridad, necesariamente discutidas y pactadas con el gobierno actual. 2. Seguir en esa línea, para que la economía mexicana esté menos expuesta a la volatilidad económica mundial los próximos años y, por lo tanto, diseñar una política doble: de blindaje interno y una activa política internacional para convertir a México en un agente promotor de una reforma financiera mundial. 3. Una política demográfica que acelere y sostenga la disminución de la natalidad y que, por lo tanto, genere menos presiones (de recursos, empleos, satisfactores) al conjunto del sistema económico. 4. Una reforma tributaria agresiva -recaudadora- y fuertemente progresiva, para incrementar sustancialmente el gasto social. 5. Maximizar los encadenamientos productivos, es decir, que las exitosas empresas exportadoras puedan tener más conexiones con el resto de la economía, para importar menos insumos. Esas serían las coordenadas de la propuesta económica... si yo fuera candidato Ricardo Becerra estudió Economía en la UNAM. |
|||
|
|