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alambique
Marina Robles
En las profundidades Por siglos, la capacidad de los mamíferos marinos para sumergirse en las aguas del océano y permanecer largos periodos ha sorprendido al mundo científico y al de los comunes terrestres. Las explicaciones de esta capacidad generalmente han girado en torno a sus adaptaciones fisiológicas. Esto, que tiene una amplia aceptación, al parecer no es la única razón. En un estudio reciente realizado por investigadores de las universidades de California, Texas y Washington con cuatro especies de mamíferos marinos encontraron que parte del secreto reside en que estos animales alcanzan el fondo simplemente dejándose hundir como plomada. Esta estrategia implica una especie de planeo submarino, que les permite conservar energía y oxígeno. En el estudio los científicos amarraron videocámaras a focas, elefantes marinos, ballenas y delfines para así registrar sus movimientos. Los registros permitieron descubrir que estos animales son capaces de descender grandes distancias sin propulsión activa. La explicación es que la profundidad y la presión del agua provocan la disminución de órganos como los pulmones, haciendo que el animal disminuya el volumen sin cambiar su masa, haciendo que pierdan flotación y aumenten su densidad, y su cuerpo se comporte como una piedra. Los más avanzados de este grupo fueron los elefantes marinos, quienes son capaces de bucear cerca de dos kilómetros y permanecer abajo aproximadamente dos horas, mientras que la ballena azul, el animal vivo más grande el mundo, hace buceos relativamente someros.
Atención con el cáncer testicular
Al menos en los países del Primer Mundo, el cáncer testicular empieza a aparecer entre las enfermedades que han incrementado su presencia en las últimas décadas. Al igual que el cáncer de útero o mama, este tipo de enfermedad es relativamente fácil de detectar en sus primeras etapas y su cura se logra en más de 95% de los casos. El asunto radica en que los jóvenes (en quienes al parecer se está presentando con más frecuencia este problema) se hagan revisiones periódicas de los testículos tanto visual como manualmente. Lo que recomiendan quienes saben, es buscar abultamientos, alargamiento de los testículos o hinchazones; o bien, estar atentos a sensaciones de dolor o a una especie de tirones en la parte inferior del abdomen o el escroto. En Estados Unidos, la Sociedad Americana de Cáncer estima que este año se diagnosticarán cerca de seis mil 900 nuevos casos y que 300 de ellos morirán. Aunque este tipo de cáncer sólo representa 1% del cáncer que padecen los estadounidenses, es el más común en hombres entre 15 y 35 años y esto ha alertado a las sociedades médicas. Entre las causas hipotéticas que se manejan está la edad a la que las mujeres se embarazan. Se piensa que entre mayor la edad de la mujer embarazada mayor el riesgo del hijo. La hipótesis sostiene que la exposición a mayores cantidades de estrógenos durante la vida prenatal puede ser un factor y esto puede ocurrir por la mayor frecuencia de tratamientos hormonales para infertilidad, entre otros. Una de las causas que sí se tiene bien identificada es el caso de niños a quienes sus testículos no descendieron, que les incrementa el riesgo en 5 y 10%. El resto de las propuestas son sólo especulación, así que, por el momento, la recomendación es la revisión frecuente Marina Robles es maestra en Ecología Marina por el CICESE y Fellow del Programa LEAD-México. Actualmente estudia el doctorado en Ciencias en la UNAM. |
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