![]() |
el país | campañas 2000 | dinero | el mundo |
| columnas | medios | ciberia | águila y sol | |
| gente | ensayos | tianguis | mañana | |
| libros | cultura | espectáculos | etcétera |
|
mañana |
||||||
|
|
alambique
Fedro Carlos Guillén
De acústica Mi experiencia en conciertos musicales es si no nula por lo menos limitada; siempre me he considerado una especie de badulaque musical que no ha sabido apreciar las alternativas que la vida me ofrece. Es por ello que escuchar las novedades de grupos como Metallica me parece tan atractivo como ser testigo del apareo del jabalí salvaje. De esta manera y sin saberlo me entero hoy que gracias a esta estulticia musical he salvado el riesgo de quedarme sordo, pues los avatares de la vida moderna y muy señaladamente los conciertos de rock son causantes de desórdenes auditivos crecientes que no sufrían nuestros abuelos, acostumbrados como estaban a la magia de las violas y los violines. Los datos -revelados por una encuesta nacional realizada en Estados Unidos- son contundentes: entre 1971 y 1990 el número de personas entre los 46 y 64 años con pérdida del oído aumentó 26%, es decir, una cuarta parte. Ello se debe a que la exposición a ruidos muy fuertes es causante de lesiones en las células auditivas a veces de forma permanente. Usted dirá.
Refugio de corazones abatidos
Un defibrilador es un aparatejo conocido gracias a que los productores de televisión han considerado que tiene intensidad dramática el asunto de que una gente se congestione y entonces otro, que es médico, saque una especie de aparatito compuesto por dos como comales con cables y le aplique una descarga eléctrica al siniestrado. El aparatito se llama defibrilador y recientemente el gobierno británico ha decidido instalar 700 de estas máquinas en lugares públicos con el fin de evitar que la gente muera a causa de ataques al corazón, pues ésta es la principal causa de muerte en la blanca Albión. La medida se ha tomado ante varias evidencias; la primera es que los ataques al corazón son la principal causa de muerte en Inglaterra, la segunda es que 70% de dichos ataques ocurren en lugares públicos. Lo que no queda claro aún es la forma de capacitar a la población para aventarse a usar tal artefacto, pues si esto no se emprende podría resultar peor el remedio que la enfermedad... que no es poca enfermedad.
Difícil batalla contra las drogas
Nadie sabe qué hacer con las drogas; algunos proponen una batalla frontal, que a todas luces ha sido ineficaz y es la causante de violencia y corrupción. Otros proponen la legalización como una medida para evitar que estos procesos sigan creciendo. Sin embargo, hay una coincidencia: todos proponen la educación como vía adecuada para que la gente, sobre todo los jóvenes, se enteren de las consecuencias que acarrea entrar en el mundo de la droga. Un informe reciente de la Comisión de Normas británica desgraciadamente indica que la estrategia de comunicación para prevenir el uso de las drogas está fracasando, pues los jóvenes piensan que es propaganda melo dramática y no representa la realidad que ellos viven. Para obtener este resultado se realizaron entrevistas con 170 personas de entre 11 y 35 años que argumentaron el exceso de una campaña que propone ideas como la de que fumar un cigarro de mariguana acarrea la perdición total. ¿Será? Fedro Carlos Guillén es biólogo, con doctorado en Ciencias por la UNAM y Fellow del Programa LEAD-México. |
|||||
|
|
![]() |