etcétera el país campañas 2000 dinero el mundo
columnas medios ciberia águila y sol
gente ensayos tianguis mañana
libros cultura espectáculos etcétera

libros

de la imprenta
Trabajo, nuevo concepto

reseña
Territorio de modernidad
Gustavo Ogarrio

tintero
Octavio Paz
Carlos Garza Falla

atril
Jaulas invisibles
Jaimeduardo García

 

 

 

 

 

 

 

reseña

Metáfora ezquizofrénica

Eve Gil

Los escritores norteños han empezado a dar mucho de qué hablar, algunos de ellos escapando ilesos de las retóricas del regionalismo. Caso significativo es el de Patricia Laurent Kullick (Tampico, 1962) que obtuvo el Premio Nuevo León de Literatura 1999 con la novela El camino de Santiago, de quien apunta Aline Petterson en su prólogo: "Es un libro que indaga las grietas del ser dividido".

Para quienes leímos material previo de esta autora (sus libros de relatos Esta y otras ciudades y Están por todas partes) la lectura de la presente novela nos ha dejado plenamente convencidos de que la promesa perfilada en aquellos termina por volverse realidad en este espléndido texto que reúne tres elementos definitorios: un hilo narrativo que el lector persigue con la expectación de un gato que juega con la bola de estambre; una estructura verbal que resuelve magistralmente sus audaces giros y un cuadro de personajes que asaltarán al lector durante el sueño.

El personaje central es una mujer sin nombre que se hace acompañar, en cada etapa decisiva de su vida, por un misterioso ser que obedece al nombre de Santiago, metáfora o sublimación de la esquizofrenia. Patricia Laurent nunca menciona el término; el personaje que narra en primera persona, desde la perspectiva de aquel que la ha elegido por habitación, no está consciente de ningún sesgo de locura en su conducta y tal recurso vuelve más efectivo el desarrollo de la trama. En sus tropiezos por la vida la heroína trotamundos, de la mano de Santiago, esa parte masculina de su ser que equilibra su personalidad, conocerá, siendo niña, las caricias de un paletero que se infiltran bajo la falda del uniforme escolar, para luego entregarse a la sesión de amorosos golpes de Vicente y asistir en sus accesos de vómito con flemas al enfermizo español Cuco. El manejo de elementos escatológicos, como el espléndido pasaje del gato muerto y agusanado, al mismo tiempo que eriza la piel del lector lo hace vibrar como cuerda de violín ante la manera deleitosa en que Patricia manipula el lenguaje.

Autora que ubicaría en la dimensión de Ana García Bergua, Carmen Boullosa y la propia Aline Petterson, Patricia Laurent Kullick transgrede todo tipo de fronteras: las físicas, las estructurales, las literarias y las epidérmicas

Patricia Laurent Kullick, El camino de Santiago, México, Fondo Estatal de la Cultura y las Artes de Nuevo León, 118, pp.

Eve Gil escritora y periodista.
Correo: botticelli16@yahoo.com

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores