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El imperio de
los sentidos

Marco Levario Turcott

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

difusiones

Vendedores nocturnos

Francisco Báez Rodríguez

Uno de los principales problemas para cualquier televidente que sea medianamente exigente es la escasez de información crítica sobre los programas que están por transmitirse. Esto se debe, en buena medida, a que, a diferencia de lo que sucede en el cine, no hay prensa especializada en ese subtema. Pero también a la inadecuada difusión de auténticas joyas de parte de los canales no estrictamente comerciales.

Eso sucedió el domingo antepasado, cuando a las 7 de la noche se transmitió por Discovery Channel la extraordinaria serie de la BBC acerca de la vida en tiempos de los dinosaurios.

Se trata de un producto muy especial, con tratamiento digital ultramoderno, que hace que los efectos especiales de Parque jurásico parezcan, en comparación, de película mexicana de ciencia ficción de los años 60. Está a medio camino entre el documental científico y el derroche de la imaginación (¿cómo es que saben que los tiranosaurios copulaban por horas?), tiene imágenes impresionantes y expresa, de una manera gráfica, la explosión de vida (y depredación) ocurrida en los milenios jóvenes de nuestro planeta.

Extrañamente, esta serie, que ha tenido una fuerte campaña publicitaria en Europa y EU, aquí fue captada por los pocos que se enteraron porque ese domingo leyeron con detenimiento el periódico. Y, para colmo, pasaron los seis capítulos de media hora de un solo jalón, que ni se siente, pero le quita a uno la amable sensación de esperar para disfrutar la continuación de la próxima semana.

Por fortuna, Discovery suele repetir su programación en una especie de cilindro sin fin. Así que hay que mantenerse atentos. No tardan en programarlo otra vez.

Policías (falsamente) cinéfilos

Foto: Alberto Cuenca Macías

A menudo dejo el trabajo bien pasada la medianoche. Los policías que cuidan el edificio tienen una pequeña televisión en blanco y negro con la que se distraen en su larga vigilia. Extrañamente es común que sintonicen Canal 11, donde a esas horas se puede ver una película clásica de los años 40, algún filme francés setentero o tal vez una película polaca aburridísima con subtítulos infernalmente pequeños.

"¡Qué cinéfilos son los policías de Crónica!", pensará el incauto. Pues no. Lo que pasa es que suelen no tener otra opción en televisión abierta.

A partir de la una de la mañana, todos los canales de Azteca transmiten Infovisión: infomerciales con mágicos métodos reductivos, para dejar de fumar, para convencer al cliente, para bajar de peso, para que no se vean las llantitas, para tener memoria, para quemar calorías, para que la comida no se pegue al sartén, para quitarse el estrés mientras duerme, para dejar de ser gordos.

A partir de las 0:30 horas, los canales 4, 5 y 9 de Televisa transmiten CV Directo: infomerciales con mágicos métodos para cortar las papas en triangulitos, para bajar tres tallas, para trapear bien la casa, para hacer ejercicios reductivos, para reducir sin hacer ejercicio, para cocinar cuatro guisos simultáneamente, para hacer dibujos multicolores, para hacer tocino sin grasa, para dejar de fumar, para comprender a su pareja, para bajar de peso.

¿Y la legislación sobre tiempos de publicidad en tv?

Nada, que a esas horas la agarraron dormida y la convencieron de que no son comerciales, porque dan mucha, pero mucha información.

¿Qué aún queda otra opción para los vigilantes? Sí claro, Canal 2 transmite películas mexicanas viejitas. Lo que pasa es que los policías ya las vieron todas dos veces

Francisco Báez Rodríguez es subdirector general del periódico Crónica.

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