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La hora de la playa
Norma Araceli Bautista

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

todos somos consumidores

Te enseño de aquí hasta acá

Norma Araceli Bautista

Foto: Joan Lluís Arruga

Ahora que la Semana Santa es el pretexto ideal para pasar unos días en la playa y vestir diminutos trajes de baño, bien vale la pena reparar en dos aspectos de la moda femenina que la han determinado a lo largo de la historia. La arbitrariedad y cuestiones de índole sexual decidieron, por lo menos hasta hace unos 30 años, lo que había de enseñarse entre los pies y la cabeza.

Por ejemplo, hasta 1920 los tobillos y las pantorrillas femeninas, apenas visibles por el largo de los vestidos, se consideraban eróticos en la cultura occidental. Los japoneses, por su parte, consideraban erótica la parte trasera del cuello; por esa razón las mujeres de nobles familias jamás lo dejaban a la vista. Y, en la actualidad, las culturas de Oriente Medio ocultan el rostro y cuerpo de las damas con largas túnicas y velos de gasa por considerarlos provocativos.

Abundan, pues, los casos en los que se nos restringe el derecho de vestir como nos dé la gana. La última, y más escandalosa, fue durante la Guerra del Golfo en 1991, cuando a las remeras (mujeres con remo, aclaro) de la armada de Estados Unidos se le prohibió el uso de camisetas que dejaban sus brazos al descubierto; ello podía ofender a los aliados de Arabia Saudita. Las mujeres fueron forzadas a usar ropa que cubriera totalmente sus brazos, sin importar el sofocante calor del desierto.

Un artículo publicado en la revista Newsweek asegura que en todas las épocas, a la mujer sólo le ha estado permitido tener cabeza y pies, pero entre el cuello y las pantorrillas, únicamente se puede hacer mención de su corazón y estómago. ¿Exagerado? Sí.

Si lo anterior fuese así de grave, ¿cómo explicamos entonces la permanencia de las minifaldas y microfaldas por más de 30 años? ¿Por qué entonces el auge del bikini llamado "hilo dental"?

En fin, lo cierto es que muchas de nosotras, y otros tantos de ustedes (hombres), agradecemos que en las próximas vacaciones podamos lucir el traje de baño tan pequeño como queramos o podamos

Correo: bagu@compaq.net.mx

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