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teatro

Primero el poder

Lorena Camacho

Joana Brito

Cuando lo primero es el poder, la política semeja historias siniestras, aun escudada bajo la retórica de un bien social. Mentes obsesionadas por usufructuar los beneficios tácitos y explícitos del poder suelen perderse y confundirse en sus propios delirios megalómanos.

Este es el caso escénico de una primera dama, renuente a todas las renunciaciones que le corresponden porque a su esposo ya le toca abandonar la silla más codiciada por las jerarquías políticas locales. El hombre, más frágil que su esposa porque asume su fin como gobernador y prevé su desaparición del mapa del poder, es avasallado por la fortaleza política de La primera dama, quien en un agotador ejercicio del poder real ha conjurado a todas las fuerzas activas -hasta a las más violentas- y ha construido el andamiaje perfecto para detener la sucesión del gobernador.

La contradicción de los propósitos de ella y él genera adentrarse en las "minucias" que han caracterizado a su gobierno corrupto, devoto de la premisa de que el fin justifica cualquier medio. En su caso, para explotar el filón que ofrece el cargo -filón de mayor importancia psicológica que material, sobre todo para ella-, pero también para no dejar morir a un hombre políticamente casi inexistente.

El rumbo que quieren dar a la historia significa crear y creer en todos los movimientos de La primera dama, entreverando razones y motivaciones sentimentales -el amor conyugal y el deseo sexual tienen su función en ese hoy político- con engaños, manipulaciones, traiciones y crímenes.

Son evidencias realistas que teatralmente funcionan porque el dramaturgo define con agudeza a los personajes encargados de dar vida a los hombres y a las circunstancias relacionadas con el tema del poder político. También porque el director y los actores han contribuido hábilmente a los personajes, sobre los que nos ofrecen una compleja visión emocional sin por ello justificar las atrocidades de sus acciones. Sólo por eso es muy recomendable experimentar la vivacidad de esta expresión artística, espejo audaz y profesional de realidades inexorablemente comunes y propias de nuestra inmediatez

La primera dama o La inutilidad del poder. Autor y director: Wilebaldo López. Con: Joana Brito y el autor. Teatro Wilberto Cantón (José Ma. Velasco 59, San José Insurgentes). Funciones: viernes 20:00 hrs, sábados 19:00 hrs, domingos 18:00 hrs.

Lorena Camacho estudió en la Sogem.

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