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Las buenas razones

Anna Pi i Murugó

Ernesto Garzón Valdés (Córdoba, Argentina, 1927) ha sido profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Maguncia, Alemania, y es miembro de las academias de Derecho de Buenos Aires, Córdoba, y de la de Ciencias de Finlandia. Asimismo, es doctor honoris causa por la Universidad de Córdoba, Valencia y Helsinki, y autor de Instituciones suicidas.

En el primer capítulo, "La democracia y el mercado: dos instituciones suicidas", el autor postula que "la democracia y el mercado son instituciones sociales que parecen adecuadas para proteger el ejercicio de la libertad individual, pero libradas a su propio dinamismo presentan una tendencia a la autodestrucción que permite clasificarlas de suicidas".

Los siguientes capítulos son "Acerca de las tesis de la separación entre ética y política", "Los deberes positivos generales y su fundamentación", "Intervencionismo y paternalismo". En "No pongas tus sucias manos sobre Mozart", Garzón Valdés aborda el tema de la tolerancia que, a pesar de ser una virtud democrática por excelencia, no puede ser librada a sí misma, pues existe el peligro de convertirse en lo que se ha llamado una tolerancia insensata.

En "Cinco confusiones acerca de la relevancia moral de la diversidad cultural", el autor reitera la existencia de confusiones conceptuales importantes: la confusión entre tolerancia y relativismo moral; entre diversidad cultural y enriquecimiento moral; entre identidad personal e identidad social; entre unidad cultural y unidad institucional y entre sujetos jurídicos y sujetos morales.

En el último capítulo, de carácter más propositivo, "¿Puede la razonabilidad ser un criterio de corrección moral?", Garzón Valdés arguye que es necesario contar con algún criterio que permita distinguir las buenas de las malas razones, es decir, se debe tener algún criterio de corrección. Se trata de la búsqueda de una vía negativa para obviar los inconvenientes de las ciencias naturales o de la matemática. Y su propuesta es clara: "... no es necesario aceptar una determinada concepción de lo bueno sino simplemente reconocer que hay ciertas cosas que todos los seres humanos, tal como son, rechazan como daño".

La declaración de principios del autor es particularmente expresiva, en cierta forma, alentadora aunque nunca resolutiva: "Nada de lo dicho en este libro pretende ser original. En cuestiones morales es difícil que lo sea".

La dificultad de abordar temas recurrentes y esenciales de la política, la filosofía y sociología vigentes es rota por Ernesto Garzón Valdés, quien presenta al lector un panorama real y a la vez conflictivo, que entre todos debe ser analizado y resuelto. Con el apoyo de una amplia bibliografía y la cita de los más reconocidos filósofos y científicos sociales, el autor plantea algunos de los dilemas que la sociedad actual presenta, de forma accesible, amena y profunda, con un lenguaje comprensible y vivo, donde las experiencias y casos ayudan a situar al lector y a meditar

Ernesto Garzón Valdés, Instituciones suicidas. Estudios de ética y política, México, Paidós-UNAM, Facultad de Filosofía y Letras (Biblioteca Iberoamericana de Ensayo/7), 2000, 285 pp.

Anna Pi i Murugó realiza el doctorado en Ciencias Antropológicas en la UAM-Iztapalapa.

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