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cine Opresión claustrofóbica
Raúl Criollo
La paranoia de corte apocalíptico se volvió un cotidiano del cine de ciencia ficción de la década de los 90. Fuera por figuras extraterrestres, proyectos oscuros de gobiernos poderosos, planos dimensionales paralelos, o fatalismos de estados manipulados de conciencia, donde no se adivinan las divisiones entre la lucidez y la vigilia, lo real y lo ficticio. En esa línea está El cubo, cinta que muestra una faceta interesante de las entretelas turbias de la conciencia humana puesta en condiciones extremas, con un enemigo no identificable (¿un demente?, ¿el gobierno de EU?, ¿una inteligencia alienígena?), con las exaltaciones de la gelidez amenaza de la tecnología en contraposición a la debilidad y carencias humanas. Un grupo de personas es encerrado sin motivo aparente en un cubo de estructura metálica de gigantescas proporciones, con cuartos idénticos interconectados por compuertas y con trampas mortales. No se presenta un enemigo formal ni hay un leitmotiv de confrontación. La trama se desarrolla explorando miedos comunes entre gente bastante común, donde cada miembro tiene una función básica y necesaria para encontrar una ruta de escape, que se vuelve de elaborado pragmatismo matemático. La película no evade algunos clichés convencionales como los escapes de último suspiro o la vuelta al punto de partida; sin embargo, explora con sobriedad los usos del color y apuesta por una buena factura de realización, su mayor logro, pues sí transmite la opresión claustrofóbica aprovechando los usos de espacio de cada personaje, aspecto difícil de plantear en un set tan reducido. Además, el espectador no padece mareos de cámara o cortes veloces ad nauseum; recursos típicos para salvar las complejidades de la puesta en escena. El cubo tiene muy buenos momentos, como cuando se sabe que uno de los hombres es un famoso delincuente que se ha escapado de siete cárceles de máxima seguridad. Parece una introducción argumental lógica del héroe, el que resolverá el problema. Pero antes de tres minutos la esperanza de escape cae fulminado con el rostro deshecho. A partir de ahí no pueden esperarse resoluciones comunes El cubo (Cube). Dir. Vincenzo Natali. Con: Nicole de Boer y David Hewelett Raúl Criolloestudió Comunicación en la Universidad Veracruzana.
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