etcétera el país el mundo dinero columnas
gente ciberia águila y sol medios
ensayos mañana libros cultura
espectáculos tianguis etcétera

gente

en el balcón
"En este país no
hay autocrítica"

Adriana Curiel/
Leonardo Curzio

 

 


Escena de Subida al cielo

Fuego

Con su rostro de perenne lascivia, sus candentes movimientos, su inquietante figura, Lilia Prado dotó de una gran carga erótica a numerosas cintas del cine nacional (quién no recuerda sus turbadoras actuaciones en dos clásicos de Buñuel: Subida al cielo y La ilusión viaja en tranvía). En una entrevista realizada en 1980 (desempolvada para la edición de Somos dedicada a la sensual Lilia), la Prado cuenta a Héctor Argente: "Todos creen que soy puro sexo, pura lumbre... en el fondo era infantil e ingenua... Un día Juan Orol me encontró en los Estudios Azteca y me dijo: `Niña, tienes mucho dinerito, nada más hay que saber moverlo`. Me contrató, y en una escena donde debo bajar por una escalera me pidió que pusiera cara de muy cachonda. ¿Y eso qué es?, pregunté ingenuamente; vi que algunas compañeras se codeaban entre sí. Orol me explicó el significado y todo salió de maravilla".

 

Neoempresario

Como agente de la CIA Philip Agge buscó durante diez años desestabilizar a la revolución cubana. Arrepentido (al menos eso dice él) renunció a esa agencia en 1969 y se convirtió en acérrimo defensor de Fidel y compañía. Años más tarde, cuando el patriarca en pleno otoño permitió la participación extranjera en la economía isleña, Agge vio el filón de oro. Hoy, residente de La Habana, el ex espía dirige su propio negocio de viajes a Cuba por Internet (Cubalinda.com). Agge trata de argumentar: "Uno de los motivos es responder al llamado del Papa de que el mundo se abra a Cuba...". Sorpresas que da la vida, exclamaría, sin duda, el maestro Blades.

 

Fotos: Marc Riviére

Obra pectórica

Marc Riviére, fotógrafo de profesión, lleva hasta sus extremos al voyeur que todos, al menos eso suponemos, llevamos dentro. Cargado de su cámara, Riviére aborda a las chicas parisinas y sin más les pide que muestren los pechos para sacarles una foto. Muchas, ofendidas, ni siquiera lo voltean a ver; otras lo han insultado, pero para beneplácito de Marc (y también de nosotros, por qué no decirlo) también las hay que coquetas y desprejuiciadas no lo piensan dos veces. El resultado de esta gratificante labor fue publicado por la editorial neoyorquina Ipso Facto Publishers (www.ipsofactobooks.com) en un volumen titulado Up & Down. Indispensable adquirirlo.

 

Foto: El País

Macdonalización

¿Recuerda usted a Marta Harnecker? Sí, la autora de Los conceptos elementales del materialismo histórico, aquel libro que inició en el marxismo a varias generaciones de latinoamericanos. Resulta que Harnecker reapareció en Madrid (El País, 26/II/2000) donde tras presentar su nueva obra: La izquierda en el umbral del siglo XXI, calificó de vigente a su esquemático y maniqueo manual (el catecismo de la madre Harnecker, le llamaban algunos). En su nuevo libro Harnecker asegura que la globalización plantea tres problemas fundamentales: la polarización creciente de la sociedad, el desastre ecológico y la expansión del modelo cultural estadounidense, que ella denomina "la macdonalización de la cultura".

 

Kamasutra celestial

Para el astrónomo galo Pierre Kohler el sexo es posible en el espacio, pero no en posturas tradicionales como la conocida del misionero (el hombre arriba de la mujer). En su libro La misión final Kohler considera que pueden ser más apropiadas aquellas posiciones que tiendan a mantener unidos a quienes practiquen la relación sexual, incluso mediante métodos artificiales. El astrónomo asegura, incluso, que la Nasa ha realizado pruebas al respecto. La agencia espacial estadounidense, como era de esperarse, negó de inmediato tal aseveración

 

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores