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música

El rock, ya no es transgresor
Entrevista con Alejandro Arzumanian

Héctor González Jordán

Escritor, poeta, músico, el argentino Alejandro Arzumanian lleva muchos kilómetros recorridos, muchas letras escritas, mucha música compuesta.

"Yo me integré a la música a finales de los 60; soy un músico clásico, pero terminados mis estudios de música clásica trabajé dentro de lo que es la música folclórica oriental, además de eso estuve en los primeros grupos de la vieja guardia del rock argentino como Los gatos o Almendra; pero en la medida que pasó el tiempo llegué a la conclusión de que a excepción de algunas cosas interesantes, como puede ser el trabajo de Zappa o Clapton, prácticamente el rock se ha fotocopiado y, por ende, ha perdido su propuesta transgresora."

En ese momento es cuando rompes con el rock y decides regresar a tu formación clásica.

Sí, pero porque uno no puede pensar que ahí terminan las cosas, por el contrario, en la medida que pasa el tiempo se presentan nuevos planteamientos a través de una progresión más cualitativa del piano en mi caso, sumado a un estudio y una estrategia de lo que significa la comunicación por medio del verso o de los textos, eso hizo que variara estéticamente pero no conceptualmente el tipo de trabajo que vengo realizando.

Hacia los 70, decidí ir a Europa, específicamente España, donde entré a ese gran movimiento que componía la canción castellana y catalana, afinqué en Barcelona e inicié este trabajo que afortunadamente después pude extender por Francia e Italia, y fui llevando un trabajo que en ese momento representaba firmemente lo que sentía.

Por ejemplo, en el disco Tatuajes Tatouages Tatto (Lejos del Paraíso, 1999) se presentan ocho temas que fueron concebidos en un lapso de tiempo bastante grande, temas que en esencia nacieron con una armonía pero que después se modificaron hasta que finalmente se lograron en esta última versión, no exenta de que pueda haber otras versiones. De algún modo también hay que señalar que este trabajo está basado en mi más reciente libro de poemas, Tatuajes.

Digamos que este material en su conjunto se divide en tres: primero el libro, posteriormente un performance y, por último, el disco, ¿así te planteaste la presentación del concepto o se fue dando por sí solo?

Es una misma cosa, es parte del mismo concepto. Es lógico, tú tienes un concepto, lo encuentras válido para ti, sientes que es legítimo, es decir, no engañarse a sí mismo, a la hora de componer y no ser fraudulento con aquellos que posteriormente van a escuchar tu música. Desde este punto de vista me considero legítimo, por eso es que no he entrado a otra versión del mercado. Ahora de lo que se trata no es de encontrar la fórmula para vender; la verdadera fórmula está en saber qué es lo que quiere uno, creo que esta actitud debe tener características universales, pero el paso entre lo que es lo propio y lo universal debe ser llevado a través de una armonía natural, y siempre guardando una carta bajo la manga, siempre pensando que el sentimiento visualizado desde el cerebro es lo que permite una estrategia legítima y no especulatoria.

En Tatuajes... no sólo haces homenajes a personas (Artaud, Che Guevara, Lorca, o Piazzola), sino también a géneros por los que has transitado, como el tango o el blues. ¿Qué otros tatuajes tienes y no pudiste incluir en el disco?

Mi visión tatuada de algunos países de Europa hoy bajo una terrible convulsión; me hubiese gustado condensar algo de una Venecia que se hunde irremediablemente; me hubiese gustado también dar una imagen del sur de mi país siempre olvidado en las crónicas; me daría gusto poder sintetizar la voz de la gente hoy anónima que está en la cultura, en un momento que parece que no pasa nada, pero donde, desde mi punto de vista, están pasando muchas cosas; a esa otra parte de mí mismo que está oculta y que muchas veces no encuentra el marco propicio para poder salir

Más información sobre la obra de Alejandro Arzumanian: www.azurnet.net.mx/arzumanian

Héctor González Jordán estudió Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

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