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de la imprenta reseña tintero
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reseña Welcome to Tijuana
Héctor González Jordán
Tijuana es el vivo retrato de una ciudad fronteriza que con un ritmo incansable funge como antesala de un sueño o como sinónimo de escape, esto según del lado del río en el que uno se encuentre. Por lo mismo, no es difícil suponer su importancia cultural como una de las ciudades más importantes dentro del movimiento chicano. Oye cómo va, además de ser el título de una excelente canción de Tito Puente, y que hiciera inmortal el maestrísimo Carlos Santana, es también el nombre del volumen que revisa la importancia de esta ciudad dentro de lo que es la escena del rock nacional. Según Javier Bátiz el rock llegó a Tijuana a finales de los 50, cuando los marinos estadounidenses cruzaban la frontera para divertirse. Debido a esto comenzaron a surgir bandas que tocaban en los bares, evidentemente la música solicitada era blues o rock n` roll. A partir de entonces, la cercanía con EU naturalmente propició que los músicos locales miraran hacia el norte en lugar de hacia el sur. Cuna de grupos como Peace & Love, La Cruz, Espécimen, o de gente como Carlos Santana o Julieta Venegas, Tijuana es tierra de nadie en materia musical, desde hace más de 40 años la avenida Revolución ha sido la plataforma para un sinfín de artistas. Lugares como El Mick`s, El Aloha`s o el Club Iguanas son únicos y privilegiados en todo el país; por sus escenarios ha pasado buena parte de la historia del rock. De figuras nacionales como El Ritual, Tijuana No, hasta internacionales del nivel de Iggy Pop, Nirvana, Nine Inch Niles, Devo, The Fixx o Pearl Jam, sólo por mencionar algunos, Tijuana -también hay que reconocer que gracias a su situación geográfica- es un centro idóneo para el tránsito de corrientes y propuestas musicales, pero además está fuera de todo formalismo, su calidad de ciudad límite se lleva a todos los polos y puede hasta prestarse para el desmadre. Célebres son los palomazos de Jimi Hendrix con Jim Morrison; legendarias son las actuaciones de Joe Cocker y de Led Zeppelin. Semillero de todo un ejército de seres irredentos que han tomado la música como bandera y han partido en todas direcciones, la ciudad fronteriza es una de las capitales más importantes de lo que es la geografía musical de nuestro país. Bajo esta premisa, Oye cómo va es un compendio de textos, coordinado por José Manuel Valenzuela y Gloria González, en el que se analiza y presenta la historia del rock mexicano despegando desde Tijuana. La música, sus corrientes, el público, los medios de comunicación, todo lo que forma parte de esta industria llamada rock se presenta en un libro que trasciende al ámbito tijuanense, tanto las entrevistas con gente de la talla de Santana, Javier Bátiz o Manu Chao, como los textos que se refieren al análisis de la situación del rock desde la perspectiva tijuanense, hacen de Oye cómo va un documento ilustrativo y puntual de un tema sobre el que existe poca bibliografía: el rock nacional, visto desde una perspectiva no chilanga y que en este caso se refiere a Tijuana, ciudad principio y fin José Manuel Valenzuela y Gloria González (coords.), Oye cómo va, Conaculta-CECUT/SEP/Instituto Mexicano de la Juventud, 1999, 216 pp. Héctor González Jordán estudió Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. |
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