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música

Una vieja deuda
Peter Murphy en concierto

Héctor González Jordán

Peter Murphy

Cuando hace casi tres años se anunció que Peter Murphy ofrecería un concierto en la ciudad de México, todo parecía indicar que por fin la larga espera había concluido. El lugar, la promoción, inclusive la venta de boletos, todo estaba en marcha. Sin embargo, al final el tan esperado recital se canceló.Afortunadamente, la espera no se prolongó demasiado: en octubre de 1998 el maestro Murphy arribaba, ahora sí, a nuestro país y, además, lo hacía acompañado de Daniel Ash, David J. y Kevin Haskins. Es decir, ¡¡Bauhaus en concierto!!

Año y medio más tarde Peter Murphy regresa, ya sin Bauhaus pero convencido de su poder de convocatoria de un buen número de adeptos que conocen perfectamente su obra como solista y a los que les debe un concierto desde 1997.

Tras la desintegración de Bauhaus en 1983, el ex vocalista se ha caracterizado por su constante renovación musical. Lejos de quedarse y explotar la fórmula que anteriormente le funcionó, el músico ha adquirido un nuevo estilo, al punto de que su carrera como solista es casi tan consistente como la de su antigua banda. La aparición de los sintetizadores, la utilización de guitarras más rítmicas, así como las letras y su percepción introspectiva en cuestiones como el sexo son algunos de los elementos propios en la música de Peter Murphy. Su constante búsqueda y estudios religiosos lo han llevado a acercarse a la filosofía budista y tibetana. El propio músico dice que las letras de sus canciones surgen en buena medida de la reflexión y asimilación interna de cuestiones filosóficas que se relacionan con el espíritu, la constante confrontación entre lo demoniaco y lo divino, sólo que ahora ya no desde una postura tan fatalista.

Su efímero proyecto Dalis Carl, agrupación con la cual retomó su carrera musical después de la desintegración de Bauhaus, únicamente grabó The Walking Hour, en 1984, material en el que se aprecia algo de las nuevas inquietudes y necesidades artísticas de Peter Murphy. Ya como solista aparecieron discos como Should the World Fail to Fall Apart y Tale of the Tongue, ambos de 1986. Estas obras anuncian lo que dos años más tarde se concreta en Love Hysteria, de donde se desprenden "Socrates the phyton" e "Indigo Eyes", canción clásica y que significó su acceso al pop. Tras este trabajo, el mito Murphy retoma tal fuerza que rebasa los círculos underground, para incursionar en escenarios más amplios, sus seguidores aumentan considerablemente. A Love Hysteria le sigue Deep (1990), álbum que, sin caer en concesiones, lo pone en definitiva en los primeros planos de ventas y popularidad. Temas como "Deep Ocean Vast Sea" y "Cuts you up" se convierten en verdaderos clásicos contemporáneos. El éxito continúa con Holy Smoke (1992), el cual es quizá su disco más elaborado en producción e instrumentación. Tres años más tarde aparece Cascade (1995), que significó una nueva búsqueda. El experimento no alcanzó las dimensiones de sus dos discos anteriores, el resultado es más discreto, lo cual no quiere decir malo. Después de cuatro años sin grabar regresa en 1999 y edita Recall, donde aparecen mezclados elementos del pasado con sonidos electrónicos.

Con alineación de lujo, pues se hace acompañar por músicos de Porno for Pyros, Jane`s Adicction, así como por su compañero en Bauhaus, Kevin Haskins, Peter Murphy vuelve a nuestra ciudad este 26 de febrero para mostrarse en versión solista y así saldar una añeja deuda

Héctor González Jordán estudió Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

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