![]() |
el país | el mundo | dinero | columnas |
| gente | medios | ciberia | águila y sol | |
| ensayos | tianguis | libros | cultura | |
| espectáculos | etcétera | |||
|
libros |
|||
|
de la imprenta reseña tintero atril
|
reseña Vivir del cuento
Ernesto Soto Páez
Según los investigadores, el cuento ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad y muchos libros, religiosos o místicos, no son más que una serie de cuentos bien contados que a menudo arreglan o componen ciertas situaciones históricas. Conclusión: desde que el hombre es hombre ha vivido del cuento; unos reinventando la realidad, otros componiendo los hechos pasados y otros más haciendo de esta forma de narrar un género literario. La Biblia y Las mil y una noches son narraciones que se agruparon en un solo texto, pero que han llegado hasta nosotros como una buena colección de historias con la estructura del cuento, ésa que definió alguna vez Julio Cortázar, en La Habana: "Nadie puede pretender que los cuentos sólo deban escribirse luego de conocer sus leyes, en primer lugar porque no existen tales leyes, sino puntos de vista, ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco encasillable". Esta es la temática de Así se escribe un cuento, de Mempo Giardinelli, que en realidad no es un tratado o método para escribir joyas de este género literario. Es decir, en él el lector curioso no encontrará recetas para escribir un cuento, pero eso sí, se va a divertir. El compilador argentino escribe una breve historia universal del cuento; habla sobre la historia del cuento argentino y, en la segunda parte, se lanza a reproducir entrevistas realizadas a literatos cuenteros que se han referido a ese género. Así, hablan sobre el tema Antonio Skármeta, Enrique Anderson Imbert, José Donoso, René Avilés Fabila, Adolfo Bioy Casares, Edmundo Valadés y Carlos Fuentes, entre otros, y todos muy bien centrados en lo suyo, en el interés que un buen cuento puede despertar en el lector, pero sin alquimia. La tercera parte la integra un pequeño ensayo que escribió José Agustín, tiempo ha, sobre el cuento mexicano. La única parte donde el escritor de la colonia Narvarte se resbala es cuando al referirse a cuentistas de la mitad de los 60, se explica a sí mismo como un escritor que "propuso nuevas alternativas al género con un inventivo lenguaje coloquial_". Sin embargo, cita a cuatro cuentistas que le dieron forma y fondo al cuento mexicano: Juan José Arreola (Varia invención, Confabulario, Bestiario y Palíndroma); Juan Rulfo (El llano en llamas), José Revueltas (Dormir en tierra y Dios en la tierra) y Carlos Fuentes (Cantar de ciegos y Agua quemada). El libro de Giardinelli es un buen lugar para visitar una ligera teoría sobre el cuento y sus cuentistas. Es un texto de obligada lectura para aquellos que quieren y aman este género pequeñito, pero impactante; ligero pero abrumador e irregular, a fin de cuentas, inolvidable. La gran lección que a nivel mundial deja el cuento es que soñar no cuesta nada, que un cuento es como un licuado de fresas que se toma de un solo trago y que el hombre ha vivido del cuento o haciéndole al ídem. De ahí que en México haya frases como: "No le hagas al cuento", "que cuentero eres", "a otro chino con ese cuento" y "mejor cuéntame (cuento) uno de apaches" Mempo Giardinelli, Así se escribe un cuento, México, Nueva Imagen, 1999, 307 pp. Ernesto Soto Páez es periodista, egresado de la ENEP Acatlán. |
||
|
|