![]() |
el país | el mundo | dinero | columnas |
| gente | medios | ciberia | águila y sol | |
| ensayos | tianguis | libros | cultura | |
| espectáculos | etcétera | |||
|
cultura |
|||
|
|
personal Luis Buñuel
Miriam Mabel Martínez
En el periódico The Observer, de Boston, Michael Wilbur opina que Conchita, personaje de la película Ese oscuro objeto del deseo, podría ser la peor pesadilla de Bill Clinton, pues esta mujer "crea una relación sexual inexistente. Ella es evasiva y se resiste a tener sexo con Mateo. Conchita dormirá con Mateo pero se rehusa a una relación sexual". Los personajes de Luis Buñuel son ya esterotipos reconocibles en actitudes, movimientos, contradicciones y quizá hasta en físico. Transitan entre nosotros. En la memoria el personaje se comió al actor: Viridiana es Silvia Pinal, Mateo es Fernando Rey, tal como Superman es Christopher Reeve. Este año se celebra el centenario del nacimiento de Luis Buñuel: "Una de la figuras más sobresalientes del siglo XX", y qué se puede decir sobre Buñuel que no se haya contado. Si alguien admira a este director de cine seguramente se rehusará a leer una vez más que el chico era un deportista, por lo que le pareció más divertido organizar el equipo de atletismo de la residencia que resolver problemas matemáticos. Quizá algún lector culto sepa cuál es el factor psicológico que orilló a Buñuel a practicar boxeo, ¿acaso la ira reprimida, simple distracción o algún experimento surrealista o para tirar a la lona a su odradek? Lo cierto es que participó como miembro de la Real Sociedad Gimnástica Española en el campeonato amateur de España de peso pesado. En lo personal me intriga más saber qué entendía como mundo moderno, si creía en el apocalipsis, si su realidad era también una simulación o sus películas la verdadera realidad que percibía, si admiraba a Buster Keaton, a Harold Lloyd y a Ben Turpin. Me gustaría saber si le gustaban sus amigos, si conoció a Miguel de Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Manuel de Falla y José Ortega y Gasset. Me intriga si sentía envidia, si creía realmente en la originalidad de su obra o simplemente repetía el discurso de un anónimo, de un Luis Buñuel común. Antes que desmembrar y analizar su filmografía, saber si estudió cine interesado por la película Las tres luces, de Fritz Lang, me intriga por qué siempre las historias de los hombres famosos están llenas de encuentros y nunca de desencuentros, por qué a la postre parecen sus vidas tan perfectas, como si sólo ellos pusieran a tiempo los relojes, como si nosotros viviéramos una realidad paralela. Más que saber si el guionista de Buñuel era Luis Alcoriza o si Un perro andaluz o La edad de oro son obras maestras de la cultura universal, me pregunto si él tenía conciencia de su genialidad, si sabía, como sabemos ahora, que cada movimiento, cada frase quedaría escrita en la historia. Cien años después me pregunto si aquel mundo era más amable o si esa amabilidad se debe a la nostalgia |
||
|
|