etcétera el país el mundo dinero columnas
gente medios ciberia ensayos
mañana libros cultura espectáculos
tianguis antología UNAM etcétera

el país

memoria
Frívolos y erráticos
Pablo Hiriart

textos
Olvidados de la historia
Benjamín Hill

personal
Jorge Carrillo Olea
Mauricio López Velázquez

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

la granja


Raúl Trejo Delarbre

1 A clases

Foto: Santiago Salnmerón/Contraluz

No sin sobresaltos, pero quizá con menos impedimentos que los que se hubieran esperado, decenas de miles de alumnos de la UNAM volvieron a clases el pasado lunes 14 de febrero. Trescientos días antes habían sido desalojados por los huelguistas que secuestraron a la Universidad durante todo ese tiempo.

Día de la amistad: sentimentalismo y cursilerías se entrecruzaron con un también sincero orgullo por la institución a la que, al fin, podían regresar.

Hubo quienes llevaron mariachis. Muchos más se conformaron con recorrer los pasillos y salones de clase en donde el remozamiento aún no termina. Todos buscaban huellas de la huelga que sostuvieron algunos de sus compañeros.

Aprensión y jolgorio, entrecruzados, definieron a ese esperado y de todos modos nunca del todo feliz regreso a clases. Aunque haya quienes, con razones y convicciones piensen que se lo buscaron, el encarcelamiento de varias docenas de universitarios que siguen sujetos a proceso penal no es para poner contento a nadie.

Además un segmento, aunque sea minoritario de los estudiantes y profesores, sigue sosteniendo que las actividades académicas no pueden normalizarse mientras no se resuelva la liberación de esos detenidos.

2 Ley a medias

El maniqueísmo que tanto campeó y tanto daño hizo durante la huelga se repite en el tema de los presos. Hay quien considera que son encarcelados políticos. Así será, si no se prueban detallada y escrupulosamente los cargos que algunos de ellos podrían tener por delitos del orden común.

Si esas faltas se confirman será imposible decir, por mucha politización que haya en este asunto, que hay encarcelados por sus convicciones o por su militancia.

Pero si no hay absoluta claridad en el proceso jurídico, no sólo se añadirá más incertidumbre sobre la espinosa crisis de la Universidad. Además, la de por sí maltratada confianza de los universitarios en las leyes aumentaría notablemente. Y se podrían cometer injusticias lamentables con quienes, sin ser culpables, estuviesen presos.

En este asunto ha sido fácil desbarrar por la siempre accesible pendiente de la demagogia. Hay universitarios que están de acuerdo en ir a la delegación de Coyoacán si les roban su automóvil, pero que consideran que la intervención de la policía para recuperar las instalaciones fue una violación de la autonomía. Miden con una vara la situación en la Universidad. Y con la otra, exigen que las leyes sean respetadas en el resto del país.

Esa esquizofrenia es tan sintomática como inadmisible. Pretender que la ley se aplique cabalmente para combatir a la delincuencia en las calles, o resolver problemas políticos en Oaxaca o en Chiapas y que se cumpla solamente a medias en la Universidad, es incongruente y hasta tramposillo.

Si estamos con la ley, es preciso exigir se cumpla completa y en todas partes. Si la ley no nos gusta, es otro problema.

3 Precandicultos

Foto: Jaime Boites Hernández

La periodista Ana Cecilia Terrazas recabó, para Letras Libres de febrero, la opinión de los tres principales candidatos presidenciales acerca de la cultura, incluyendo sus gustos en ese terreno.

Cuauhtémoc Cárdenas fue tan esquivo en ése, como en todos los asuntos. "Leo mucho y de todo", se ufanó, pero se negó a decir un solo título o autor. Sus gustos musicales, "la música mexicana, la música popular, o la de cámara", pero no mencionó una sola obra. Interrogado sobre sus artistas plásticos favoritos habló de Rivera, Orozco y Siqueiros. Ni un ideólogo mencionó a pregunta expresa y cuando le interrogaron sobre museos, dijo que el de Antropología, el de Arte Moderno y el Franz Mayer.

Vicente Fox fue más preciso. Alvin Toffler y Octavio Paz, sus autores preferidos. Música de Chopin, Mozart, Verdi y Beethoven. Pensadores de cabecera, "no por darle coba, pero todos los recientes de Enrique Krauze sobre el siglo", dijo refiriéndose a los libros del director de Letras Libres. ¿Conciertos? Recordó los que presenció cada semana en Guanajuato, con la Sinfónica de ese estado. ¿Arquitectura? A pesar de su confesada vocación de ranchero, eligió los prototipos más urbanos: "Nueva York, la ciudad de México, Singapur, Hong Kong".

4 Definiciones

La reportera le pidió a cada uno de sus entrevistados una definición de cultura.

Cárdenas dijo: "Arte... Eso no lo puedo responder ahorita. Cultura es para mí la forma como los pueblos se expresan...".

Fox: "Cultura es la preparación más amplia de conocimientos por encima de la propia educación...".

Francisco Labastida contestó a esa pregunta: "La estética como disciplina filosófica establece a lo largo de la historia los criterios para catalogar el arte: creo que existen principios básicos de composición, de armonía, de escala... La cultura es la acumulación de conocimientos, la confirmación de los gustos y de los valores que nos determinan una forma de entender la vida y de relacionarnos con ella".

En otras, las de Labastida también fueron las respuestas más completas. Autores: la narrativa de Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez; la poesía de Paz, Sabines, Benedetti y su hermano Jaime Labastida; el ensayo político de Federico Reyes Heroles, Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín. Música: la coral, ópera "y en general eso que llamamos música clásica". Ejemplificó: "Frecuentemente escucho el Réquiem de Mozart, creo que es sin lugar a dudas una obra de arte monumental". Pintura: "Rembrandt me impresiona por su manejo de la luz y por el intenso conocimiento de la naturaleza humana...".

Foto: Jaime Boites Hernández

5 El más docto

Así, el candidato presidencial del PRI se reveló como un hombre no sólo de aficiones versátiles, sino de una cultura sólida, capaz de gozar y profundizar en la literatura, la música, las artes plásticas. Su definición de cultura, aunque un tanto de manual y con demasiada crema en sus tacos metodológicos, fue la más ambiciosa entre las que ofrecieron los entrevistados por Ana Cecilia Terrazas.

Frente al pasmo cultural del ingeniero Cárdenas y la experiencia cultural del licenciado Fox, las respuestas de Labastida mostraron a un hombre que no sólo sabe de temas culturales, sino que los disfruta.

Lo malo es que las respuestas de Cárdenas y Fox, fueron de viva voz, delante de la grabadora de Ana Cecilia Terrazas. Labastida no quiso contestar en persona. El candidato del PRI formuló (quizá con la pequeña ayuda de algunos de sus amigos) sus respuestas por escrito.

Así, todos podemos parecer cultos

Correo: rtrejo@etcetera.com.mx

principal | correo | publicidad | búsqueda | suscripciones | anteriores