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Carlos Castillo López

Tras dos años de ausencia en el ambiente discográfico, Jaguares, comandado por Saúl Hernández, irrumpe de nuevo con un disco doble titulado Bajo el azul de tu misterio. En este trabajo aparecen como músicos de la banda el baterista Alfonso André, el ex caifán Sabo Romo en el bajo, y los guitarristas Jarris Margalli y César "El vampiro" López (ex integrante de Maná y Azul Violeta).

El primero de los discos, grabado en vivo durante la gira realizada en 1998, contiene algunas de las canciones más representativas de los desaparecidos Caifanes, como "La célula que explota", "Cuéntame tu vida" y "No dejes que...". También aparece una versión nueva de "Las ratas no tienen alas" (incluida en el primer disco de Jaguares) de gran calidad por el intro de bajo y batería, y una degeneración de "Ayer me dijo un ave", con música distinta, totalmente eléctrica, que deja mucho que desear.

La segunda parte de Bajo el azul... contiene diez canciones nuevas, entre las que destacan el primer single, "Fin", y quizá el tema más rescatable del disco: "No me culpes". Sin embargo, el sonido de la banda no es tan bueno como en otras ocasiones: introducir tres guitarras para la mayor parte de las piezas deforma y deteriora el concepto de la música de los Jaguares. Por otra parte, los arreglos orquestales además de no aportar grandes cambios, resultan estorbosos. Adicionalmente, en ambos discos la voz de Saúl Hernández suena un tanto deteriorada y monótona.

A pesar de lo anterior, es un hecho que la presencia de Saúl se ha convertido más en un símbolo juvenil que en uno artístico. Bajo el azul de tu misterio recuerda un poco lo sucedido con los Doors en 1975 con su disco The soft parade: el exceso de instrumentos y la voz acabada de Jim Morrison generó un sonido artificial y de más baja calidad que las producciones anteriores.

Jaguares, y sobre todo su vocalista, tiene un nombre, un público y un espacio que han conquistado a partir de un largo trayecto en la senda de la música nacional; ojalá que la banda haga lo suyo para conservar estos atributos que pusieron en un lugar tan alto al rock mexicano. Jaguares es una de las pocas bandas de calidad que han sobrevivido al paso del tiempo... aun así, este disco es una prueba de que el tiempo no pasa en vano; ni siquiera para los ídolos de la música

Carlos Castillo López es analista político en Humanismo, Desarrollo y Democracia, A.C.

Jaguares, Bajo el azul de tu misterio, BMG, 1999.

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