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primera plana

El negocio del deslinde

Marco Levario Turcott

Manuel Camacho Solís y su equipo habían preparado bien la conferencia de prensa que el líder del PCD ofrecería para iniciar su campaña. Con el objetivo diseñado rumbo a las elecciones, el ex funcionario del gobierno miraría hacia el pasado para intentar mostrar su denuncia sobre las componendas y prebendas, supuestos actos de corrupción que, en su opinión, beneficiaban al hermano del presidente Salinas.

El acto se llevó a cabo el 17 de enero en el Hotel Presidente de la ciudad de México. Todo estaba previsto, incluso para quienes conocemos los discursos del candidato a la Presidencia: no habría precisiones en sus denuncias y sólo intentaría aprovecharse, como muchos han hecho, del descrédito ajeno en lugar de mostrar las prendas propias. Aquel día, empero, inesperadamente asistió el joven Juan José Salinas Pasalagua, hijo de Raúl Salinas, para pedir pruebas a Manuel Camacho, en lugar de denuncias provenientes de terceros o la reseña de recortes periodísticos.

El asunto fue ampliamente difundido aquel lunes tanto en los telenoticieros como en los informativos radiofónicos y, al día siguiente, también en la prensa escrita. Las notas coincidieron en señalar la sorpresa del hombre cuestionado y la valentía y la precisión de Salinas Pasalagua. El líder del Partido del Centro Democrático exhibió falta de reflejos y, sobre todo, ausencia argumental que soportara sus acusaciones y explicara por qué no hizo antes tales acusaciones. (Sobre esto último, Camacho Solís dijo que había sido así porque él no tenía acceso a los medios de comunicación.)

¿Aviso oportuno?

El Universal, igual que Excélsior, Milenio y Crónica, dedicó al asunto sus ocho columnas: Raúl, en medio de negocios grandes, dije a CSG: Camacho. El autoproclamado "Gran Diario Independiente de México" publicó al respecto un editorial donde se considera que las denuncias de ese candidato presidencial "revelan la necesidad de que los abanderados de los partidos actúen con respeto a los electores y no asuman posturas oportunistas abordando temas de nulo interés (...) es obvia también la necesidad de evitar que este asunto vergonzoso para el país se pretenda usar con propósitos electorales".

Los editores de El Universal estaban incontenibles: exigieron a Camacho Solís las pruebas para sustentar sus aseveraciones y señalaron que eso es fundamental para "ayudar a las autoridades a que cumplan su deber con oportunidad y firmeza".

Los hacedores de ese periódico, empero, durante los más recientes años no han tenido reparo en difundir rumores y acusaciones sin sustento en contra de varios funcionarios del gobierno anterior y, señaladamente, para defenestrar la imagen de Raúl Salinas implicándolo en actos de corrupción -incluso, como se observa, dedicaron su titular principal a las palabras del candidato-.

Si Manuel Camacho no mostró respeto a los electores, El Universal tampoco lo ha tenido con sus lectores. Uno busca votos y el otro pretende aumentar su tiraje.

Ofensivas caricaturas

Y hablando, o más bien escribiendo, sobre papelones, vale la pena retomar el que hicieron tanto algunos de los correligionarios del legislador Francisco José Paoli Bolio como ciertos medios de comunicación, a propósito de la votación que el pasado 28 de diciembre se llevó a cabo en la Cámara de Diputados sobre el Presupuesto de Egresos.

Por abstenerse de votar, en virtud de no coincidir con los lineamientos de su partido, el político yucateco fue severamente criticado por varios correligionarios suyos e incluso Vicente Fox sugirió la posibilidad de que Paoli Bolio hubiera obedecido a alguna componenda:

"-Usted hizo una acusación contra los diputados que no votaban con la oposición, y destacó la presunción de que podría haber sobornos de por medio. ¿Cabe esta posibilidad en Paoli? -se le preguntó al candidato panista.

"-¡Claro! Caben todos los que no expliquen por qué cambiaron su voto" (La Jornada/30/XII/99).

Como se sabe, días después el candidato presidencial del PAN dijo no haber hecho tal comentario y lamentó la renuncia de su compañero de partido solicitándole incluso que reconsiderara su salida. Como se sabe también, la dirigencia del blanquiazul sesionará el próximo viernes 4 de febrero para responder al legislador renunciante si mantiene o no el "severo extrañamiento" que hizo de ese militante suyo.

Francisco José Paoli ha expresado una y otra vez su desacuerdo con la resolución de su partido, también con el trato que recibió de sus compañeros y, además, con la férrea actitud que mostraron algunos profesionales de la información. El martes 18 de enero, en una entrevista concedida al periódico Milenio, el diputado expresó lo dolido que estaba por el trato que había recibido y enfatizó: "Me dibujaron como prostituta (...) esto es inadmisible, uno tiene que conservar su dignidad y su prestigio".

Así fue. El 30 de diciembre en La Jornada, el caricaturista Rocha hizo un cartón donde se ve al coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en la Cámara de Diputados y al legislador panista. Paoli Bolio hace un table dance a Arturo Núñez quien, diciendo "Bravo Paoli" le da dinero al diputado yucateco. La caricatura no sólo es de pésimo gusto -literalmente grosera- sino infamante en virtud de que quien acusa (independientemente de hacerse el chistoso) está obligado a demostrar.

Al día siguiente de esa entrevista en Milenio, el mismo caricaturista vuelve a dibujar a Paoli como prostituta y páginas más adelante hace lo mismo Helguera. El recurso de la caricatura, así, se vuelve oprobioso e irresponsable

Marco Levario Turcott es subdirector de etcétera. Correo: mlevario@etcetera.com.mx

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