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Labastida pierde ventaja

Pablo Hiriart

Las dos encuestas que se publicaron al inicio de semana, en Reforma y en El Universal, acerca de las preferencias electorales, tienen una coincidencia: la ventaja de Francisco Labastida sobre Vicente Fox es de ocho puntos porcentuales, nada más.

Y el tercer lugar es para Cuauhtémoc Cárdenas, abanderado del PRD, con 12% de las preferencias según El Universal, y 10% de acuerdo con Reforma.

Lo que se veía como una ventaja amplísima de Labastida sobre el segundo lugar no es tal: son sólo ocho puntos que se pueden perder en un resbalón; en el voto de los indecisos, o en un hecho fortuito de los quehaceres de la política.

Por otra parte, lo que se percibía en el ambiente, que es la debacle de Cárdenas, tiene ahora una base que la confirma en sendas encuestas, lo cual el abanderado perredista no puede eludir con el argumento fácil de que están hechas por sus enemigos de siempre. Habrá que ver si Cárdenas insiste en decirle a Fox que decline la candidatura en su favor porque es el auténtico abanderado de la oposición. La gran mayoría de los electores percibe lo contrario: que el candidato con capacidad para enfrentar al PRI es Fox.

En la encuesta de Reforma se específica que la generación de jóvenes nacidos entre 1970 y 1979 constituye 30% del padrón electoral, y que es ahí donde se aloja la mayor cantidad de indecisos.

Esos jóvenes, determinantes en el resultado de los comicios, no ven a la democracia como una meta: la dan por existente. Tampoco están en contra de la apertura comercial, ni de las privatizaciones o de las reformas económicas. Los datos, pues, son poco alentadores para Cárdenas. Si las encuestas están bien hechas, el ingeniero michoacano tiene muy poca tela de dónde cortar para remontar la adversidad electoral que amenaza con desplomarlo de una manera dura y, tal vez, definitiva.

Las anteriores no significan, necesariamente, buenas noticias para Fox y Labastida. Ninguno de los dos ha logrado conectar con esa franja de jóvenes. Y no les va a ser fácil, ya que los dos rebasaron el umbral del medio siglo hace bastante rato.

El esfuerzo de los candidatos del PRI y PAN deben dirigirse hacia la juventud. Va a implicar un cambio en el discurso y en los énfasis de las campañas.

De acuerdo con los datos de Reforma, el problema principal que la población piensa debe atacar el futuro Presidente es la educación, y en segundo lugar la inseguridad pública. Dentro de estos intereses se puede colegir que el tema de la UNAM va a tener un repunte en el discurso de los candidatos, especialmente si después del plebiscito las cosas siguen empantanadas.

Si bien la situación actual de la Universidad no ayuda a ningún candidato, es evidente que sí perjudica a Cárdenas, cuyos aliados han sido activos apoyadores del paro. Puede perjudicar también a Labastida si el gobierno persiste en su actitud pasiva después de la consulta que hoy jueves debió desarrollarse.

También los candidatos deberían apuntar en su agenda de trabajo que la "democracia" ha dejado de ser una preocupación de los electores. Las promesas de mayor democracia no significarán votos, porque es un tema asimilado que mantiene conformes a los electores.

Cárdenas y Fox son los principales aludidos con ese dato, pues buena parte de su campaña ha girado alrededor de la idea de quitar al PRI de Los Pinos para que haya democracia, como si ese fuera el gran anhelo de la población.

Finalmente hay un dato revelador en la encuesta mencionada: los tres candidatos de los partidos pequeños, Gilberto Rincón Gallardo, Porfirio Muñoz Ledo y Manuel Camacho Solís, apenas obtienen conjuntamente 1% de la intención de voto. Esto no ha de ser algo catastrófico para Rincón Gallardo, acostumbrado a bregar contra la adversidad y a salir airoso, pero sí impacta de manera formidable en los egos de Manuel Camacho Solís y de Porfirio Muñoz Ledo.

No llegar siquiera a 1% de las preferencias significaría el golpe final para estos dos personajes que en ocasiones anteriores creyeron que podían ser candidatos del PRI por la vía tradicional

Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica.

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