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memoria Fox: Audacia que sí se vale
Pablo Hiriart
¿Qué tan inequitativo es que la boleta electoral lleve la fotografía de Vicente Fox en el logo de la Alianza por el Cambio? A la mayoría de los magistrados del Tribunal Electoral y a todos los partidos que no están en la Alianza les pareció un acto de inequidad censurable la pretensión foxista, al grado que éste no podrá usar ese recurso para las boletas que habremos de usar el 2 de julio próximo. Sin embargo, Fox y sus postulantes no sólo tenían derecho a usar la fotografía, sino que también parece asistirles la razón cuando alegan que el rechazo a su logo es un acto arbitrario de la autoridad. En ninguna parte de la ley electoral se establece la prohibición expresa para el uso de la fotografía en el emblema de un partido o coalición. De hecho, el Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional usó un retrato en su logo que se plasmó en las boletas electorales en la pasada contienda presidencial. Era nada menos que el retrato de Lázaro Cárdenas, a quien de manera evidente se le quiso usar para confundir al electorado cardenista. La maniobra era evidente, abusiva, al pretender hacer proselitismo el día de la elección con una de las figuras más respetables del presente siglo. Sin embargo, por irritante que fuera, no era una maniobra ilegal. Y se permitió. Ahora Acción Nacional y el Verde Ecologista pretendieron usar la foto de su candidato en el emblema, que es menos abusivo que apropiarse de un personaje histórico para fines partidistas, y de tajo les negaron la autorización para ello. ¿Dónde está la inequidad? Si se observa con un poco de objetividad, lo que Fox y sus postulantes quisieron hacer es menos inequitativo a lo que hace el PRI, al apropiarse de los colores de la bandera para su emblema, que es precisamente el que aparece en las boletas electorales el día de los comicios. Los priistas alegan que la ley establece otra prohibición que fundamenta la negativa para conceder la autorización a llevar la fotografía de un candidato presidencial en el emblema del partido: el día de los comicios está prohibido hacer cualquier tipo de propaganda, y la foto de un candidato es precisamente eso. El anterior es un argumento demasiado forzado como para aceptarse de buenas a primeras. La elección del votante es entre varias opciones, y no parece un acto proselitista poner ahí la foto. Es más, los partidos tienen sus emblemas y son los que van plasmados en la boleta. Es cierto que la idea de los foxistas por llevar su fotografía en el emblema es un acto de audacia. Pero la audacia no está prohibida. Incluso ese recurso se había tardado en llegar, pues resultaría de gran utilidad para la población analfabeta que pueda distinguir el rostro de su candidato, y no confundirse con las complicadas y tan parecidas siglas que llevan los distintos partidos. Los críticos del emblema de Alianza por el Cambio han señalado que presentar la fotografía de Fox en el emblema es en abono de una cultura política de caudillismo. Y que también lo es la insistencia de dejar ahí plasmada la silueta del candidato. Tienen razón, es un acto caudillesco poner la foto del candidato por encima de los emblemas partidarios, pero ése no es un problema legal. Allá los votantes panistas y del Verde Ecologista si quieren emitir su voto por alguien que se siente por encima de los partidos, que construye para sí una imagen de caudillo y lo pone de manera evidente en la boleta electoral. En síntesis, lo que se percibe es una hipersensibilidad para obstruir a un candidato que tiene posibilidades de ganar en los comicios de julio. En lugar de exhibir las carencias programáticas de Fox, sus adversarios han preferido golpearlo por aquellos flancos que terminarán por convertirlo en víctima ante los ojos de la población. Por si alguna duda queda de la puesta en marcha de esta estrategia equivocada y perturbadora de la vida política, es cosa de leer el discurso del abanderado priista a la gubernatura de Guanajuato, Juan Ignacio Torres Landa, quien atacó a Fox porque "ni sangre mexicana tiene". En esas andan Pablo Hiriart es director general del periódico Crónica. |
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