![]() |
el país | el mundo | dinero | columnas |
| gente | medios | ciberia | ensayos | |
| mañana | tianguis | libros | cultura | |
| espectáculos | etcétera | |||
|
libros |
||
|
letras reseña tintero reseña
|
reseña Los oscuros senderos
Carlos Castillo López
A lo largo de la historia son innumerables los crímenes que en nombre de distintas creencias se han perpetrado. Así, los hombres, en defensa de su religión, su raza, su nación o simplemente de algún ideal personal, han dado muerte a otros hombres por el solo hecho de no compartir algún concepto que, en el fondo, resulta una ínfima particularidad en un mundo de universalidades. Con base en este concepto, y en la vida del eremita francés Charles de Foucauld (siglos XIX-XX), el escritor mexicano Javier Sicilia ha escrito un nuevo libro, titulado Viajeros en la noche. La obra narra los últimos años del padre Fustel -nombre que Sicilia asigna a Foucauld-, un hombre dedicado a la oración, la meditación y a encontrar el camino de la verdad y la salvación siguiendo los pasos de Jesucristo, cuyo ejemplo de vida imita ciegamente. Fustel-Foucauld llega al extremo de desear morir en las mismas condiciones que él: dando la vida por otros hombres que, lejos de retribuir los favores que el padre les hace desde su ermita en el desierto, lo traicionan y asesinan por la misma razón que en el siglo XX han dado tantas masacres: el fanatismo religioso y la falta de tolerancia por parte de algunos islámicos extremistas. Es importante mencionar que esta obra -como quien la inspiró-, lejos de condenar a los asesinos, los perdona, y con esto confirma que las acciones de Charles de Foucauld no solamente son un ejemplo a seguir, sino el modo de vida que quizá haría falta promover entre aquellas personas todavía capaces de quitar la vida a un ser humano por que éste crea en algo distinto que ellas. Asimismo, Viajeros en la noche es un recorrido espiritual por las arenas del desierto africano que, al tiempo que ponen a prueba la fe del protagonista, le entregan amistad, alegrías, penas, dolores y, al final, la muerte injusta e inmerecida; ésa que también asaltó por sorpresa una noche de mayo de 1996 a varios monjes católicos en Argelia, a quienes el autor dedica este libro. Sin lugar a dudas, Sicilia demuestra con su más reciente obra que la bondad y la compasión vencen en fin de cuentas al mal, aunque los sacrificios para lograr tal victoria conlleven la pérdida de la propia existencia. Un libro para leer y releer. De esos que, capaces de enseñar algo nuevo en cada página, deberían consultarse de vez cuando, sobre todo cuando las dudas, la oscuridad y la debilidad humana ponen sitio a los principios y valores que con tanta dificultad se adquieren, y con tanta facilidad suelen ser olvidados Javier Sicilia, Viajeros en la noche, México, Editorial Aldus, 1999, 121 pp. Carlos Castillo López es analista político en Humanismo, Desarrollo y Democracia, A.C. |
|
|
|