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Norma Araceli Bautista

 

 

 

 

 

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Navidad: Regalos

Norma Araceli Bautista

Una Navidad sin regalos, al menos uno, no puede ser tal. Regalarse algo es una antiquísima tradición que tiene el mágico efecto de unir a quienes intercambian presentes o, por lo menos, esa es la intención.

Uno de los pequeños disgustos navideños viene por ese lado, siempre que nos dan un presente quedamos insatisfechos con él. La talla, el color, el modelo, el precio, la marca, la envoltura o la intención de quien obsequia siempre serán argumentos válidos para descalificar el regalo.

Pero alejados de todo lo comercial y materialista que tiene el acto de regalar, también reside en ello el infinito gozo de fomentar la amistad y el agradecimiento; la Navidad es la mejor excusa mundial para continuar con la tradición. Se dice que los japoneses inventaron el papel decorado con el único fin de que al envolver presentes, que éstos lleven la marca personal y original de quien lo ofrece, pensando siempre en agradar la vista de quien recibe.

El origen del intercambio de regalos se pierde en algún momento dentro de la evolución de las sociedades humanas prehistóricas, pero el objetivo de ser un buen gesto que augure prosperidad se le atribuye a los romanos del siglo VIII antes de la era cristiana.

Otro aspecto de los regalos es el referente a la cualidad de la mesura, puesto que un presente de este tipo jamás comprometerá al obsequiado y será, ante todo, tomado como muestra de fraternidad.

Pero no para todos era relevante dicha cualidad; los británicos, por ejemplo, cuando alguien recibía algún regalo, se comprometían a regresar la atención entregando otro de doble valor. Finalmente, la tradición de los regalos pudo darle vida a personajes como los del trío fantástico de los Reyes Magos, en México; Beffana, en Italia; San Nicolás, en la Europa balcánica y el mundialmente famoso Santa Claus.

Todos estos personajes alimentan la ilusión de millones de niños a la espera de los anhelados regalos que de la nada aparecen bajo el árbol de Navidad gracias a ellos. Y aunque el significado original de intercambiar se ha modificado considerablemente, la cara de felicidad cuando se recibe un regalo permanece igual

Correo: normabaguf@hotmail.com

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