![]() |
el país | el mundo | dinero | columnas |
| gente | medios | ciberia | ensayos | |
| cultura | mañana | tianguis | libros | |
| espectáculos | etcétera | |||
|
medios |
||
|
primera plana intermedios
|
¿Cuál Ley Mordaza?
María Teresa Gómez Mont
El 3 de noviembre Vicente Fox Quesada se reunió en la Asociación de Editores de Periódicos de la República con directores de los principales medios escritos quienes, al parecer, lo acorralaron señalando que había en la Cámara de Diputados una iniciativa de "Ley Mordaza". El ex gobernador de Guanajuato fue contundente en el sentido de que si él llegara a ser Presidente vetaría el proyecto. El comentario fue muy mal tomado por muchas personas que, conociendo el trabajo legislativo, saben perfectamente que el mote es parte de una campaña de desprestigio iniciada desde la Secretaría de Gobernación. Yo le diría a Vicente Fox que en este país no ha nacido el valiente que pretenda amordazar a los medios y menos que intente elaborar una ley que limite el ejercicio profesional de los informadores, pero mucho menos los diputados del PAN de cualquier legislatura permitirían no sólo que pasara, sino que se intentara escribir una sola línea en ese sentido, pues la lucha de Acción Nacional a lo largo de su historia siempre se ha dado en el sentido de garantizar la libertad de expresión para todos los mexicanos. Me permitiría informar a Fox, y a todas las personas que han sido testigos de los mencionados acontecimientos, que así como él cayó en la trampa, quizá los directores de los periódicos y muchas personas más viven una situación parecida. La Cámara de Diputados en su LVI Legislatura convocó a una consulta pública para auscultar la posibilidad de legislar en materia de medios de comunicación con el fin de actualizar el marco tecnológico y garantizar la libertad de expresión. Participaron alrededor de 700 ponentes, con casi tres mil propuestas. Los meses posteriores fueron de trabajos intensos con la concurrencia en audiencias públicas y privadas de un sinnúmero de grupos interesados. Los legisladores trabajaron en armonía porque tenían algo en común: habían sido parte de los medios de comunicación y eso les permitió contar con una óptica propia. La situación se complicó cuando Emilio Chuayffet asumió el cargo como secretario de Gobernación. Los diputados priistas comenzaron a diferir el tema hasta que anunciaron que no avanzarían más en la reforma. De cualquier manera, su trabajo estaba integrado y debido a que existía un clarísimo acuerdo de que no podía haber nada que coartara la libertad de expresión, los diputados del PAN, PRD y PT continuaron con los trabajos presentando dos iniciativas de ley: una que creaba la Ley Federal de Comunicación Social -reglamentaria de los artículos 6 y 7 de la Constitución que abrogaba la Ley de Imprenta de 1917, ésta sí restrictiva de la libertad de expresión y hasta el día de hoy norma vigente- y el proyecto de decreto que reformaba la Ley Federal de Radio y Televisión. Las iniciativas fueron bien recibidas por los medios y el trabajo fue heredado a la actual Legislatura con la recomendación de que fueran los mismos medios quienes participaran en otra consulta con base en los textos legislativos con el fin de perfeccionarlos y adecuarlos. El texto era de avanzada y contenía los preceptos de cuatro tratados internacionales firmados por México: la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre y la Convención Americana sobre Derechos Humanos de la OEA, específicamente en materia de libertad de expresión, derecho a la información, derecho a la privacidad y derecho de réplica. En enero de 1998 Carlos Reta les advierte a los concesionarios de radio del Distrito Federal que con esas iniciativas se pretende quitarles las concesiones. Estos las turnan a sus abogados quienes, sin conversar con los legisladores, inventan una serie de supuestos en los que el legislador ni con la mayor de las malicias hubieran pensando: distorsiones; desconocimiento de los tratados internacionales y aun del texto constitucional. Así se formó una cortina de humo en la que todo mundo comenzó a opinar con base en supuestos. Ahora muchos afirman que existe una "Ley Mordaza" en la Cámara de Diputados. Fox, por desgracia, como víctima de esa campaña cae en la trampa y afirma algo incoherente. En contraparte, hay una corriente bien informada que conoce el contenido de las iniciativas y reconoce que con su presentación se dio un paso importante en la lucha por la libertad de expresión, por la democratización de los medios, por la certidumbre jurídica y el Estado de derecho, por la independencia política de los medios y, sobre todo, en el hecho de generar condiciones para el ejercicio profesional de los informadores. Comprendo lo que le sucedió a Vicente Fox. Quedó atrapado y dudando de que existiera alguna "Ley Mordaza" quiso pronunciarse en contra de ella. Fox desconoce las iniciativas, de lo contrario hubiera reaccionado de manera diferente. Su error no es ése, sería imposible que estuviera enterado de todas las iniciativas presentadas por su partido, pero le faltó algo muy importante: haber tenido fe en su partido. Las iniciativas de los tres grupos parlamentarios son una aportación, tocan temas fundamentales y existe la posibilidad de que en algún momento sean aprobadas, ése es quizá el temor de algunos grupos radicales incrustados en el gobierno que no quieren perder los controles que les han permitido mantenerse en el poder. Quieren ver medios sometidos y seguir decidiendo lo fundamental en este país. Eso, con reforma a los medios o sin reforma, será imposible; los medios cada día son más independientes, profesionales y plurales. Esa ha sido una lucha de la sociedad y de los mismos informadores que encuentran en su desarrollo profesional retos inmensamente más valiosos María Teresa Gómez Mont es militante del PAN y fue diputada por ese partido en la LVI Legislatura. |
|
|
|
![]() |