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el revés de la trama

Celestinaje en Internet
Amor y negocios en tiempos de la red

Edgardo Bermejo Mora

Hace unos días me llegó un mensaje por Internet invitándome a consultar una dirección. "Visita el paraíso nerd", señalaba aquel correo que incluía la dirección electrónica: www.teamo.com. Hice click en las letras azuladas de dicha dirección y accedí a un servicio internacional de romance por correspondencia que me sorprendió muchísimo, en parte debido a mi propia novatez como internauta -que aún me permite sorprenderme de casi todo-, y en parte porque más allá del servicio de ligue virtual, lo que encontré fue una suerte de alegoría involuntaria de la desigualdad, la desdicha y el comercio de la carne en la era de la globalización y del vacío.

Me explico. El sitio al que me refiero es regenteado por un grupo de nombre Amigos de Punto de Encuentro S.L., una empresa con sede en Zaragoza, España. El negocio es muy simple y al parecer muy efectivo. Los anfitriones reciben fotos y mensajes "incitantes" de mujeres en busca de pareja, los suben a la página, los clasifican y ponen algo parecido a un aparador como los que hicieron famosa a la ciudad de Amsterdam, y si después de apreciar el "material humano" los visitantes desean obtener la dirección, el teléfono o el correo electrónico de las chicas anunciadas, deberá pagar una buena cantidad de plata a cambio de tan preciada información. En otras palabras, lo que estos ingeniosos -y, supongo, prósperos- españoles hacen es vender información, el producto más codiciado de la tercera ola civilizatoria, tal y como lo pronosticó Alvin Toffler.

Por 36 dólares se puede recibir información detallada de cuatro chicas elegidas, y si se quieren los datos de una sola el precio aproximado es de ocho dólares, a menos que se elija un paquete de 14 direcciones, en cuyo caso la tarifa baja a siete dólares por chica. Como en todos estos servicios por Internet, se puede pagar con tarjeta de crédito, por medio de un depósito bancario o bien mediante sistemas de transmisión de dinero en efectivo como el de Western Union. Si la impaciencia y el ansia devoran al solicitante, se puede pagar una cantidad extra para recibir la información por correo ordinario (ocho dólares), por fax (18 dólares) o por mensajería exprés (75 dólares). En todos los casos se garantiza que las chicas permanecerán solteras y querendonas al momento de obtener sus datos, pero en el caso de que la chica en cuestión haya contraído algún compromiso amoroso de último momento, en recompensa se ofrecerá gratuitamente la información de cualquier otra candidata que el cliente apetezca. Los dueños de este sitio son, por decirlo de algún modo, una especie de ciber-piratas del celestinaje en el océano proceloso de la Internet, unos auténticos alcahuetes y casamenteros virtuales, algo parecido a un proxeneta legalizado y light, pues ciertamente no es prostitución abierta lo que venden, sino carne de Tercer Mundo disfrazado de amor color de rosa para saciar los apetitos jariosos de hombres del Primer Mundo aparentemente prósperos y, por ende, magníficos partidos para todas aquellas que, además del "amor", ansían escapar de la prisión sin rejas del subdesarrollo.

En efecto, aun y de forma involuntaria y un tanto banal, en el celestinaje cibernético se impone la impronta de la historia reciente del mundo. Hay que señalar que no estamos ante un libre intercambio de mujeres solteras de todas las latitudes y los estratos sociales, sino ante una oferta monopolizada en su gran mayoría por mujeres sobrevivientes del fracaso comunista postguerra fría: checas, rumanas, búlgaras y, principalmente, cubanas y rusas que acaparan este mercado de carne, ávidas menos de amor e idilio que de una oportunidad de fuga hacia Occidente como utopía emancipadora. De las poco más mil 500 solteras que se ofrecen en esta página, más de 90% residen en Cuba y en Rusia, o bien en algunas de la repúblicas de la ex Unión Soviética. Ambos rubros son eufemísticamente clasificados en esta página como "mujeres hispanas" y "mujeres eslavas". En el apartado de "mujeres europeas" encontramos fundamentalmente ciudadanas de la Europa oriental, y en el apartado "otras lugares" abundan las vietnamitas y las camboyanas.

Todo parece indicar, por lo tanto, que el derrumbe global de los regímenes comunistas dejó a su paso una estela lúbrica y lamentable de jineteras ambiciosas, inquietas solteronas cazamaridos, y, en general, mujeres cruzadas por la soledad y por la sed de hallar pareja del otro lado de la derribada cortina de hierro. Junto con el muro no sólo se vinieron abajo ideologías y burocracias, también se derrumbó el futuro de mujeres que ahora hacen del Occidente capitalista el príncipe azul que habrá de rescatarlas de su calabozo postsoviético

El aviso oportuno

Tatiana tiene 23 años, mide un metro con 82 centímetros, pesa 59 kilos, tiene ojos azules y el cabello rubio, terminó el bachillerato, habla inglés, no tiene hijos y vive en la ciudad rusa de Vladivostok. Se reconoce tierna, tímida y entregada. Desea un hombre en cualquier parte del mundo, con la condición de que sea serio, hogareño, cariñoso y trabajador, no importado su edad. Para más información acudir a la página de marras

Edgardo Bermejo Mora es escritor y periodista. Correo: edbeme@prodigy.net.mx

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